Cornellana

Versión de impresión

Hay tres familias distintas de este apellido: una originaria de Cataluña, otra de Aragón y otra de Asturias.

En Aragón tuvo casas solares en la ciudad de Zaragoza, su dueño Simón de Cornellana, documentada en la Fogueración aragonesa de 1495, y en la ciudad de Huesca, su dueño Arnalt de Cornellana o Corneyllana, en 1284.

La de Asturias dimanó de la villa de Cornellana (cuyo nombre también tomó), del Concejo de Salas. Otra casa radicó en Contrueces, del Concejo de Gijón.

Miguel Cornellana, habitante en Tauste (Zaragoza), fue mercader y escudero aragonés en 1474.

Pedro Cornellana probó su nobleza para ingresar en la Orden de San Juan en el Gran Priorato de Cataluña, en 1535.

La de Cataluña procede del lugar de Cornellana (cuyo nombre tomó), de la provincia de Lérida. Tuvo también casas solares en Tiana (Barcelona), su dueño Pere Cornellana; en Albet, su dueño Antoni Cornellana; en Figuerosa, su dueño Jaume Cornellana; en Pallerols, su dueño Joan Cornellana; en Cervera, sus dueños Mº Jaume Cornellana y Mº Joan Cornellana; en Sedo, sus dueños Jaume Cornellana y Jaume Cornellana; en Palagalls, sus dueños Antich Cornellana y Joan Cornellana; en Torá, su dueño Francesch Cornellana; en Alás (todo en Lérida), su dueña la viuda de Cornellana; en Barberá, su dueño Pere Cornellana, y en Santa Coloma de Queralt (ambas en Tarragona), su dueño Lorens Cornellana, documentadas en la Fogueración catalana de 1553.


Armas


Los Cornellana de Cataluña tienen: En campo de gules, una banda de oro cargada de tres cornejas de sable.


Otros de Cataluña traen: En campo de plata, cinco pájaros, llamados comellas, de sable, puestos en sotuer.


Otros: En campo de plata, una corneja de sable.


Los de la villa de Cornellana (Asturias) traen: En campo de azur, una espada de plata y un bastón de sable, ambos guarnecidos de oro y puestos en sotuer, el bastón a la diestra y la espada a la siniestra con las puntas hacia abajo, y acompañados de cinco rosas de gules, una en el jefe y dos en cada flanco. En la punta un turbante cargado de un creciente de plata y coronado de tres picos de oro. Bordura de gules, con este lema en letras de oro: "Suficit una fides", puestas la primera en el flanco diestro, la segunda en jefe y la tercera en el flanco siniestro.


En el Palacio de Rocandio, de Contrueces, del Concejo de Gijón, constan: Un sable de plata y un bastón de sable, formando aspa, ambos guarnecidos de oro. Dos rosas de gules en cada flanco y una cruz llana, de gules, en jefe. En punta una pieza (posiblemente el turbante descrito en las anteriores) superada por un creciente de plata. Bordura y lema, como las antes descritas.