Carrillo, Carrillo de Albornoz, Carrillo de Córdova, Carrillo de Mendoza

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Las noticias más concretas que se tienen acerca del origen de este noble linaje se encuentran en el Nobiliario escrito por el Cardenal Arzobispo de Burgos, Alonso de Carrillo Laso, que fue impreso en 1639, y en otra obra genealógica titulada "Claros Varones", de la que fue autor Hernán Pérez de Guzmán, en su capítulo XI, folio 340.

Dicen esos autores que en tiempos del Conde Fernán-González vinieron a Castilla, acaso procedentes de Alemania, dos caballeros hermanos, a los que por ser muy amantes el uno del otro comenzaron a llamar los Carrillos. Estos caballeros, añaden otros tratadistas, eran primos de Berengario, Rey en Italia, el cual tenía un favorito al que habían dado muerte los hermanos Carrillo, lo que les obligó a dejar su patria y venir a Castilla para acogerse a la protección del Conde Fernán-González.

Reproducimos estas versiones sólo a título de curiosidad, pues creemos que no resistirían a la más leve depuración histórica.

Lo cierto es que desde tiempos muy antiguos hubo solares de este linaje en la ciudad de Burgos, en las villas de Tordomar y Espinosa de los Monteros, y en otras de la misma provincia, extendiéndose el linaje por ambas Castillas, Navarra, Aragón, Andalucía y América.

También tuvo casas solares en Tobarra (Albacete), Avila y Arévalo (Avila), Segura de León (Badajoz), Ciudad Real, Daimiel, Malagón y Membrilla (Ciudad Real), Córdoba, Huete (Cuenca), Cuenca, Granada y Carataunas (Granada), Brihuega, Peñalver y Torija (Guadalajara), Murcia, Sevilla, Toledo, Medina de Ríoseco, Tordesillas, Tudela de Duero, Valdenebro de los Valles, Valladolid, Villabrágima y Villalón de Campos (Valladolid), Portilla y Villalpando (Zamora), documentadas en el siglo XVI.

En Alava tuvo casas solares en las villas de Oyón, de la Hermandad de La Guardia, documentada en 1540, y en Santa Cruz de Campezo, de la misma Hermandad, en 1550.

En Aragón tuvo casas solares en Valdeconejos (Teruel), su dueño Simón Carrillo; en Moros (Zaragoza), su dueño Mossén Miguel Carrillo; en Siétamo, sus dueños Domingo Carillo y Sancho Carillo, y en Tamarite de Litera (ambas en Huesca), su dueño Joan Pérez Carillo, documentadas en la Fogueración aragonesa de 1495.

En Navarra tuvo casas solares en la villa de Peralta, de la Merindad de Olite, su dueño los hijos de Johan Carrillo, documentada en la Fogueración navarra de 1329, y en el lugar de Bargota, de la Merindad de Estella, y en la ciudad de Viana, de la Merindad de Estella, documentadas en el siglo XVI.

Pasaron a Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, Honduras, México, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, El Salvador y Venezuela.

A una rama de este linaje radicada en Ocaña (Toledo) y con línea en Corral de Almaguer (Toledo) y Madrid, pertenecieron los Caballeros de Santiago Francisco Carrillo y Serrano, Andrés y José Carrillo Torres Mónaco, y Antonio, José y Nicolás Torres Galete, ingresados: el primero, en 1662; los dos siguientes, en 1686, y los tres últimos, en 1698.

De otra que moró en Martos (Jaén) y en Málaga dimanaron los Caballeros de Calatrava Plácido Carrillo y Muso y su hijo Andrés Carrillo y Bolonia, ambos naturales de Palermo (Italia), que tomaron el hábito de dicha Orden en 1639 y 1651. De otra, radicada en Medinaceli (Soria), con línea en Sigüenza (Guadalajara), proceden los Marqueses de Alcocébar.

Otra rama hubo en Murcia, y de ella da concreta noticia Francisco Cascales en sus "Discursos históricos de Murcia y su reino". Del apellido Carrillo de Mendoza radicó una casa solar en Pliego (Murcia).

Otra radicó en Orihuela (Alicante) y Valencia y procedió de Alonso Carrillo, infanzón de Burgos, según manifiesta Mosén Jaime Febrer en sus Trovas.

Obtuvieron repartimiento en la ciudad de Guadix (Granada) por ser vecinos o pobladores de ella, en 1489: Alvaro Carrillo, Pedro Carrillo, Juan Carrillo, Juan Carrillo, Pedro Carrillo y Juan Carrillo.

Entre los Caballeros Hijosdalgo llamados por los Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel en 1494 en su Corte fueron: Juan Carrillo, de Sevilla; Juan Carrillo, de Sevilla; Gonzalo Carrillo, de Córdoba; Diego Carrillo, de Córdoba; Juan Carrillo, de Córdoba; Pedro Carrillo, de Granada; Diego de Cárdenas, de Andújar (Jaén); Lope Carrillo, de Ciudad Real; Juan Carrillo, de Toledo, y Alvaro Carrillo, de Cuenca.

Probaron su nobleza para ingresar como Caballeros en la Orden de Santiago: Juan Carrillo, originario de Granada, en 1535; Luis Carrillo, vecino de Valladolid, en 1567; Alonso Carrillo de Acuña y de Licona, natural de Burgos, en 1666; Diego Carrillo de Albornoz, vecino de Lima, en 1795; Pedro Carrillo de Albornoz y Cabrera, natural de Casa de Moya, en 1523; Anastasio Carrillo de Albornoz y Cárdenas, natural de La Habana (Cuba), en 1860; Diego Manuel Carrillo de Albornoz Vega Cruzat y Munibe, natural de Cuzco (Perú), en 1798; Rafael Carrillo y Calvo, natural de El Casar de Talamanca (Guadalajara), en 1852; Pedro Carrillo y de Eguía, natural de Viana (Navarra), en 1651; Jorge Carrillo y Fernández Alonso, natural de Santa Lucía, en 1688; Pedro Carrillo de Guzmán y de Guzmán, natural de Sevilla, en 1629; Diego Carrillo y Licona, natural de Burgos, en 1655; Francisco Carrillo y Licona, natural de Burgos, en 1666; Francisco Carrillo y Manuel de Lando, natural de Madrid, en 1647; Pedro Carrillo y de Mencos, natural de Estella (Navarra), en 1695; Antonio Carrillo de Mendoza y de Albornoz, natural de Cuenca, en 1622; Diego de Carrillo de Mendoza y de Arana, natural de Guadix (Granada), en 1623; Antonio Carrillo Mesía Portocarrero, natural de Madrid, en 1665; Alonso Carrillo y Molina, vecino de Cuenca, en 1523; Fernando de Carrillo Muñiz de Godoy y de Landoy, natural de Córdoba, Señor de la casa de Muñiz y Godoy, Gentilhombre del Infante Don Juan, Comendador de Almendralejo y Vizconde de Alba de Tajo concedido el 14 de Enero de 1658, en 1648; Alonso Carrillo Muñiz de Godoy y Fernández de Valenzuela, natural de Madrid, Capitán de Caballos corazas en Milán, Comisario general de la Caballería y Caballerizo mayor de las Reales caballerizas de Córdoba, autor de "La vida del Conde Santo", que lo fue de Belalcázar, en 1615; García Francisco Carrillo y de Palacios, natural de Avila, Oidor de la Audiencia de Lima, en 1640; Francisco Carrillo y Serrano, natural de Madrid, en 1662; Francisco Antonio y Gabriel Carrillo de Sotomayor de las Infantas y Amo de Lastres, naturales de Baena ( Córdoba), en 1694; Luis Carrillo de Toledo y Benavides, natural de Valencia, en 1621; Luis Carrillo Toledo y Hurtado de Mendoza, natural de Toledo, en 1601; Luis Carrillo de Toledo y Peryáñez, natural de Toledo, en 1617; Esteban Carrillo de Toledo y Téllez Girón, natural de Pinto, en 1622; Luis Carrillo y Toledo y Téllez Girón, natural de La Puebla de Montalbán (Toledo), Señor de las villas de Pinto y Caracena, en 1590; Manuel Carrillo de Toledo y Téllez Girón, natural de Toledo, en 1613; José Carrillo de Toledo y de Toledo y Luna, natural de La Parra, en 1648; Antonio, José y Nicolás Carrillo de Torres y Galete, hermanos, naturales de Madrid, en 1698; Andrés y José Carrillo de Torres y Mónaco, hermanos, naturales de Nápoles y Madrid, respectivamente, en 1686; Fernando Carrillo y Valenzuela, natural de Córdoba, en 1595; Luis Carrillo de Valenzuela, natural de Baena, en 1604, y Pedro Carrillo de Valenzuela, natural de Baena, Paje de S.M., en 1600.

Juan Alonso Carrillo, Comendador de Montemolín y Trece de la Orden de Santiago en tiempos del Maestre Gonzalo Ruiz Girón (1275-1280).

Pero Gómez Carrillo fue Comendador de Beas y Trece de la Orden de Santiago en tiempos del Maestre Garciálvarez de Toledo, Señor de Valdecorneja (1359-1366). Era hijo de Pero Carrillo, Señor de la casa de Nogales.

Probaron su nobleza para ingresar como Caballeros en la Orden de Calatrava: Hernando Carrillo, natural de Toledo, en 1563; Mariano y Pedro Carrillo de Albornoz y Archer, naturales de Oaxaca (Nueva España), Brigadieres, Coroneles del Real Cuerpo de Ingenieros, en 1836; Alonso Carrillo y Margarite, natural de Toledo (hijo de Mosén Pedro Margarite, Señor del Castillo de Ampurdán, y de María Carrillo), en 1523; Luis Carrillo de Mendoza y Hurtado de Mendoza, natural de Guadix (Granada), en 1623; Pedro Carrillo de Albornoz, en 1825, y Baltasar Carrillo de Albornoz y Oviedo, natural de Arenas de San Juan (Ciudad Real) y originario de Daimiel, en 1658.

Probaron su nobleza para ingresar como Caballeros en la Orden de Alcántara: Alvaro Carrillo de Albornoz y Zapata, natural de Madrid, Señor de Ocentejo, en 1615; Diego Carrillo y Gil de Ramales, natural de Covarrubias (Burgos), en 1645; Rafael Carrillo y Gutiérrez, natural de Aguilar de la Frontera, en 1856; Pedro Carrillo y Manuel de Lando, natural de Madrid y originario de Córdoba, en 1652; Alonso Carrillo y Medrano, natural de Vinuesa (Soria), en 1655; Francisco Antonio Carrillo Toledo y Araoz, natural de Sevilla, en 1666, y Gregorio Carrillo de Tordomar, natural de Viana (Navarra), en 1687.

Fueron Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén: Fernando Carrillo, en 1567; Pedro de Carrillo, en 1569; Pedro Carrillo Argote, en 1599; Pedro Carrillo de Zúñiga, sin año; Diego Carrillo de Villalta, en 1599; Cristóbal Carrillo de Villalta, en 1599; Pedro Carrillo y Montenegro, en 1701; Matías Miguel Carrillo, en 1714, y Alonso Calixto de Carrillo, natural de Soria, en 1717.

Probaron su limpieza de sangre para ingresar como religiosos en la Orden de Santiago: Martín Carrillo y Mesa, natural de Brihuega (hijo de Martín Carrillo y Salcedo y de Isabel de Mesa y nieto paterno de Martín Carrillo y de Francisca de Salcedo), en 1599; Juan Carrillo de Avila, natural de Membrilla (hijo de Juan Carrillo de Avila y Belmar y de Inés Alfonso y nieto paterno de Pedro Carrillo y de María de Belmar), en 1566; Pedro Carrillo y Mejía, natural de Villarrubia de Ocaña, fraile sargento (hijo de Pedro Carrillo y de Teresa Mejía), en 1566; Lope Carrillo, vecino de Ciudad Real, del Convento de Santiago de Uclés, en 1542, y Martín Carrillo de Salcedo, del Convento de Santiago de Uclés, Procurador General de las Tres Ordenes Militares en la Curia Romana, en 1617.

Leonor Carrillo de Córdoba y Jiménez de Escobar, natural de Córdoba, del Convento Madre de Dios de Granada, probó su hidalguía y limpieza de sangre para ingresar como religiosa en la Orden de Santiago en 1625. Era hija de Gonzalo Carrillo de Córdoba y Pérez y de Andrea Jiménez de Escobar y Cevico y nieta paterna de Gonzalo Carrillo de Córdoba y de Catalina Pérez.

Francisca Antonia Carrillo y Bobadilla, natural de Burgos, del Convento de San Felices de Burgos, probó su hidalguía y limpieza de sangre para ingresar como religiosa en la Orden de Calatrava en 1697. Era hija de Alonso Carrillo y Licona y de Ana Jerónima Ventura de Bobadilla y Otazu y nieta paterna de Diego Carrillo y de Ana de Licona.

Probaron su limpieza de sangre para ingresar como religiosos en la Orden de Calatrava: Bernardo Carrillo y Díaz, natural de Miguelturra, en Ciudad Real (hijo de Juan Carrillo y Rodríguez y de Lucía Díaz y nieto paterno de Antón Carrillo y de Luisa Rodríguez), en 1645; Juan Carrillo de Albornoz y Díaz Pinel, natural de Arenas de San Juan, en 1650; Lorenzo Carrillo de Albornoz y Ximénez, natural de Daimiel, en 1632; Nicolás Carrillo de Cabreros, natural de Almagro (hijo de Gaspar Carrillo y Medrano y de Francisca de Cabreros y Gutiérrez Terán y nieto paterno de Alfonso Carrillo y de Bernarda de Medrano), en 1708; Alfonso Carrillo de Cervantes, natural de Daimiel (hijo de José Carrillo y Oviedo y de Ana María de Cervantes y Dorado y nieto paterno de Fernando Carrillo y de Petronila de Oviedo), en 1741; Francisco Carrillo y Fernández, natural de Ciudad Real (hijo de Francisco Carrillo y Góngora y de Isabel Fernández y Fernández y nieto paterno de Juan Sánchez Carrillo y de María de Góngora), en 1584; Manuel Carrillo y Fernández de Poveda, natural de Daimiel (hijo de Agustín Carrillo e Hidalgo y de María Josefa Fernández de Poveda y nieto paterno de Fernando Carrillo y de Manuela Hidalgo), en 1804; Carlos Carrillo de Mendoza y Anguix de Mendoza, natural de Medinaceli (hijo de Antonio Carrillo Mendoza y García de Eguizábal y de Teresa Anguix de Mendoza y Cadena y nieto paterno de Juan Carrillo de Mendoza y de Teresa García de Eguizábal), en 1708; Juan Carrillo, en 1583, y Alfonso y Antonio Carrillo y Rosales, hermanos, naturales de Almagro (hijos de Manuel Carrillo y Medrano y de María de Rosales y Torrubia y nietos paternos de Alfonso Carrillo y de Bernardo de Medrano), en 1709 y 1711, respectivamente.

Pedro Carrillo Botello, natural de Alcántara, probó su limpieza de sangre para ingresar como religioso en la Orden de Alcántara en 1627. Ferrández Carrillo, Juan Alfonso Carrillo y Pedro Carrillo fueron Caballeros de la Orden de la Banda.


Armas


Las propias de este linaje son: En campo de gules, un castillo de oro, aclarado de azur.

Estas armas constan en el Claustro del Hostal de San Marcos de León; en la fachada de una casa de la antigua calle de Boticas, de Arcos de la Frontera (Cádiz); en la Iglesia de San Juan, de Badajoz, y en las Iglesias de Santa María la Mayor y San Juan, de la ciudad de Cáceres. También consta en el enterramiento de Gómez Carrillo de Albornoz, Camarero del Rey Don Juan II, fallecido en Sigüenza el 2 de Noviembre de 1441, en la Catedral de Sigüenza (Guadalajara), y en el enterramiento de Alonso Carrillo de Albornoz, Cardenal de San Eustaquio, año 1436.

El citado Alonso Carrillo, Arzobispo de Toledo, usaba las anteriores armas con el escudo adornado de la cruz y el sombrero de las insignias Arzobispales.


Según Agustín de Loaysa traen: En campo de gules, un castillo de oro.


Los de Aragón, según el Conde de Doña Marina, usan: En azur, un castillo de oro.


Los de Murcia y Daimiel (Ciudad Real) traen: En campo de azur, un castillo de oro aclarado de gules.


Los de Cuenca, según Bernardo de Estrada y Nava, usan: En campo de gules, un castillo de plata, aclarado de azur.


Los de Toledo, según Bernardo de Estrada y Nava, traen: En campo de azur, un castillo de plata, aclarado de gules.


Otros: En campo de oro, un castillo de azur.


En el sello de Rodrigo Alfonso Carrillo en 1270, constan las siguientes armas: Un castillo


Los de Córdoba usan: Escudo partido: 1°, en campo de oro, tres varas de gules, y 2º, en campo de gules, un castillo formal de oro.


Los Carrillo de Orihuela y Valencia usan: En campo de gules, un castillo de plata, aclarado de sable, y un lebrel de plata atado a su puerta


Los de la Merindad de Trasmiera traen: En campo de sinople, un castillo de plata, aclarado de sable y dos lebreles blancos con manchas negras atados con cadenas a la aldaba de la puerta. En el jefe, una flor de lis de oro.


Los Carrillo del solar de Tordomar y sus casas y líneas en Villaescusa, Burgos, Navarra y La Rioja tienen: En campo de azur, un castillo de oro. Bordura de sable, con ocho sotueres de oro.

Estas armas constan en Corera (La Rioja) y Viana (Navarra).


Otros, en Castilla y Aragón: En campo de azur, un castillo de oro. Bordura de plata, con seis calderas de sable y ocho armiños del mismo color, alternando.


Los de Galizano (Cantabria) y su rama en Zamora traen: En campo de azur, un castillo de oro, adornado de gules. Bordura de sable con ocho sotueres de oro.


Otros, en Aragón, ostentan: De azur, con el castillo de oro aclarado de gules y en su torre del homenaje un brazo armado, de plata, con espada desnuda del mismo metal.


Otros de Aragón traen: En campo de gules, un castillo de oro. Bordura de plata con cinco escudetes de azur cargados de cinco roeles de plata dispuestos en sotuer.


En el expediente de limpieza de sangre para ingresar en el Monasterio de Sigena (Huesca) de Manuela Carrillo y Carrillo, año 1718, constan: En gules, una torre donjonada de oro y aclarada de sable. Bordura de plata con dieciséis roeles de sable.


Los Carrillo, de Arcos de la Frontera, según certificación de armas de Antonio Zazo y Ortega, el 8 de Enero de 1807, usan: Escudo partido: 1º, en oro, tres fajas de azur, y 2º, en gules, un castillo de oro. Bordura general jaquelada de azur y plata.


Otros Carrillo, según Agustín de Loaysa, traen: En campo de oro, tres fajas de gules. Bordura escacada de oro y azur de dos escaques en ancho.


Otros: En campo de oro, tres torres, de su color, puestas en faja, y saliendo de la de en medio, un busto de guerrero, de oro.


Los Carrillo de Albornoz tienen: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un castillo de oro, aclarado de azur, por el apellido Carrillo, y 2º, en campo de oro, una banda de púrpura, por el apellido Albornoz.

Estas armas traen los Condes y Duques de Montemar.


Otros Carrillo de Albornoz traen: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un castillo de oro, aclarado de azur, por el apellido Carrillo, y 2º, en campo de oro, una banda de sinople, por el apellido Albornoz.


Ignacio Carrillo de Albornoz y Carroz, Señor de Bonanaro y primer Marqués de Bonanaro, usaba: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un castillo de oro, y 2º, en campo de oro, una banda de sinople.


Otros Carrillos de Albornoz usan: En campo de oro, una encina, de sinople, frutada de gules, arrancada y con dos pájaros, picando en su copa.


Los Carrillo de Córdova traen: Escudo partido: 1º, de gules, con castillo de oro, aclarado de azur, por Carrillo, y 2º, de oro, con tres fajas de gules, por Córdova.


Pedro Carrillo de Mendoza, segundo Conde de Priego, Señor de Escabas y Cañaveras, usaba por armas: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un castillo de oro, armas de Carrillo, y 2º, en campo de sinople, una banda de gules, perfilada de oro, armas de Mendoza.


Los Carrillo de Mendoza, de Cañaveras (Cuenca), traen: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un castillo de oro, aclarado de azur, por Carrillo, y 2º, en campo de sinople, una banda de oro cargada de una cotiza de gules, por Mendoza.


Alonso Carrillo de Peralta y Acuña, primer Marqués de Falces creado por el Rey Don Fernando el Católico en 1508, usaba: En campo de gules, un grifo de oro, alado y armado de azur. Bordura cosida de gules con ocho sotueres rebajados de oro.

Los Carrillo de Acuña y Toledo también organizan sus armas en escudo partido: 1º, de gules, con el castillo de oro aclarado de azur, por Carrillo, y 2º, ajedrezado de plata y azur, de quince cuadros, por el apellido Toledo. Escusón de oro, con seis cuñas de azur en dos fajas, que son las armas antiguas del linaje Acuña.

En el Sello de Alfonso Carrillo de Acuña, Obispo de Pamplona, en 1487, usaba: Escudo cuartelado: 1º y 4º, un castillo de tres torres, y 2º y 3º, nueve cuñas, puestas tres, tres y tres. Bordura con cinco escudetes con las quinas (armas de Carrillo, Acuña y Portugal).

Los Carrillo de Albornoz, radicados en Daimiel, y sus descendientes, traen, según Reales Cartas Ejecutorias, las "Relaciones de Felipe II", monumentos y tradiciones familiares: Escudo partido: 1º, en campo de oro, una banda de sinople, y 2º, en campo de gules, un castillo de oro donjonado, mazonado de sable y aclarado de azur. Bordura de plata con ocho calderas de sable, cargadas cada una de tres fajas de oro, alternando con ocho armiños. Timbrado de celada terciada, sumada de un castillo de oro y un perro naciente, levantado, teniendo en su pata diestra un basto de sinople, que es la cimera del blasón. Llevan por divisa: "Non venimos de Reyes, ca Reyes viene de Nos".

Así en el Mayorazgo de los Dávila-Carrillo, de Daimiel, traen: Escudo partido: 1º, en campo de azur, un castillo de oro, aclarado de gules, y 2º, en campo de oro, trece roeles de azur. Traían por divisa: "En la virtud, las manos y el corazón". Como figura en un cuadro al óleo, pintado por Nombela a principios del siglo XX, propiedad del mentado Francisco de Paula Carrillo de Albornoz y Moreno.

En el expediente del Caballero de Calatrava Manuel Carrillo y González de Ocampo, natural de Vinuesa (Soria), año 1711, constan las siguientes armas para los Carrillo: Un castillo que remata en lo alto de tres torres. Bordura de doce redondelas.

El Abad de Montearagón, Martín Carrillo, nacido en Zaragoza en 1561 y fallecido el 4 de Agosto de 1620, enterrado en ese Monasterio, usaba por armas: Escudo partido: 1º, de gules, con un castillo de oro surmontado de un águila del mismo metal, coronada (Carrillo), y 2º, de azur, con un sol de oro en lo alto y un cordero pascual de plata, con la bandera de lo mismo en lo bajo (Montearagón). Bordura de oro, con ocho sotueres de gules. Así se veían en la capilla de San Martín, de Montearagón.

Otros Carrillo usan: Escudo cuartelado: 1º, por el Marquesado de la Vilueña confirmado a José Zapata y Lerma, en campo de gules, cinco zapatas de plata, puestas dos, dos y una, y bordura de gules con trece escudetes de oro, cargado cada uno de una banda de sable; 2º, por la baronía de Velasco, ajedrezado de quince puntos de oro y veros de plata y azur; 3º, por la varonía de Carrillo, en campo de gules, un castillo real de oro y bordura de plata con doce roeles de azur buidados, y 4º, por la línea materna de Teigeiro: cuartelado: primero, de azur, cinco cabezas de lobo de plata con collar de oro puestas una, dos y dos; segundo, de gules, un azadón de plata; tercero, de gules, nueve calderas de oro, puestas tres, tres y tres, y cuarto, de azur, cuatro flores de lis de oro, puestas dos y dos.