Cru, Cruz, Cruz (de la), De la Cruz

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Dicen algunos escritores antiguos que el origen de este apellido fue la devoción que muchos caballeros profesaban a la enseña de nuestra religión y que los impulsaba a adoptar este sobrenombre.

Lo cierto es que hubo en España distintas casas de Cruz o de la Cruz.

Las Memorias de Juan Rodríguez del Padrón, Doncel de Don Juan II, y Fray Felipe de la Gándara, dicen que hubo cerca de Pontevedra un solar infanzonado del apellido Cruz; pero no es verisímil que de éste procedan, como algunos pretenden, todas las familias apellidadas Cruz y radicadas en distintas regiones de España, ni siquiera las de origen gallego, pues en Galicia hay muchos lugares denominados Cruz cuyo nombre debieron tomar por apellido familias distintas de la dimanada del mencionado solar próximo a Pontevedra.

Tuvo Palacio en la Plaza de Méndez Núñez en Pontevedra. Entroncaron en Pontevedra con los Montenegro y en Bayona (Pontevedra) con la distinguida familia de los Ceta. Tuvieron enterramiento en la capilla mayor de San Francisco de Pontevedra y en la capilla de San Pedro, en la colegiata de Bayona, cuyo patronato pertenecía a los Ceta. Tenían por fuero de heredad un oficio de Regidor perpetuo de la villa de Bayona, concedido por Real merced en 1520, enajenado al Cabildo por Pedro Cru.

Otro solar muy antiguo de Cruz hubo en la villa de Briviesca (Burgos), y otro en la ciudad de Soria, según Francisco Zazo y Rosillo.

También tuvo otras casas en Castilla en la ciudad de Segovia, en Fuensalida (Toledo), y en Medina de Ríoseco, Valladolid y Torrecilla de la Orden, de la provincia de Valladolid.

Otras casas del mismo apellido radicaron en Aragón, Asturias, Cantabria, León, Navarra, Vizcaya y Andalucía.

En Cantabria tuvo casa solar en el lugar de Udalla, del municipio de Ampuero.

En Vizcaya tuvo casas solares en la villa de Valmaseda, sus dueños Pascoal Sáez de la Cruz y Bartolomé Sáez de la Cruz, documentadas en la Fogueración vizcaína de 1511, y en los valles de Arcentales y Villaverde de Trucíos.

Fueron Apoderados por Valmaseda en las Juntas Generales del Señorío de Vizcaya: Francisco de la Cruz, en 1579, y Francisco de la Cruz, en 1609.

En Navarra tuvo casa solar en la ciudad de Pamplona.

En Aragón tuvo casas solares en Calatayud, su dueño Martín de la Cruz; en Mallén (ambas en Zaragoza), su dueño Sancho Cruz, y en Castejón de Monegros (Huesca), su dueño Vicent de la Cruz, documentadas en la Fogueración aragonesa de 1495, y en Canfranc (Huesca).

Pasaron a Cuba, Chile, Filipinas, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana y El Salvador.

A Chile pasó una línea dimanada de la familia de la Cruz que tuvo su asiento en la villa de Tabernas (Almería).

Otra familia muy principal, que se estableció en Chile, en la ciudad de Talca, es originaria de Génova, pues fue su fundador Juan de la Cruz, natural de Génova, que sirvió en los ejércitos españoles de Don Felipe V y Don Carlos III y pasó a Indias en la escuadra del Almirante José Pizarro, marchando por tierra a Chile.

Pedro de la Cruz, natural de Santervás de Campos (Valladolid), pasó a Panamá en 1535. Era hijo de Juan de la Cruz y de María de Mier.

Juan Manuel de la Cruz y Baamonde Bernardoti y Herrera, natural de Talca (Chile), fue Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingresó en 1799.

José María de la Cruz y Morillo, natural de Horcajo, probó su limpieza de sangre para ingresar como religioso en la Orden de Alcántara en 1790. Era hijo de Juan Francisco de la Cruz y de Ignacia Morillo.

Antonio Cruz y Blanchadell, natural de Vinaroz (Castellón), probó su limpieza de sangre para ingresar como religioso en la Orden de Montesa en 1687. Era hijo de Rafael Cruz y Albiol y de Magdalena Blanchadell y Catalá y nieto paterno de Rafael Cruz y de Esperanza Albiol.

Diego de la Cruz de Guzmán fue Caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén en el Priorato de Castilla y León en 1605. Blas de la Cruz y Vehil fue Caballero de la Orden del Santo Sepulcro, en la que ingresó en 1864.

Probaron su limpieza de sangre para ingresar como religiosos en la Orden de Santiago: Pedro de Cruz, natural de Horcajo, del convento de Santiago de Uclés, en 1591; Pedro de Cruz Tribaldos, natural de Horcajo, del convento de Santiago de Uclés, Vicario de Yeste, en 1617, y Pedro de Cruz Zarceño, natural y cura de Horcajo, del convento de Santiago de Uclés, en 1637.

Probaron su nobleza ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid: Bartolomé de la Cruz, vecino de Lerma (Burgos), en 1544; Ciprián de la Cruz, vecino de Alcalá de Henares (Madrid), en 1557; Domingo de la Cruz, vecino de La Puebla de Arganzón (Burgos), en 1824; Felipe Santiago de la Cruz, vecino de Santiago de Chile, hacendado en Villarejo de Salvanés (Madrid), en 1743; García de la Cruz, vecino de Santa Eufemia, en 1542; Juan de Cruz, vecino de Santervás, en 1529; Juan Bautista de la Cruz, vecino del valle de Liendo (Cantabria), en 1736; Baltasar, Domingo y Nicolás de la Cruz y Losada, hermanos, vecinos de Barco de Valdeorras, en Orense (hijos de Antonio Cruz Losada y de Ana de Barrio y nietos paternos de Domingo de la Cruz y de María de Losada, vecinos de San Salvador de Neila), en 1717; Domingo y Juan Cruz y Losada, vecinos de Santervás, en 1529, y Juan Cruz Arceo, vecino de Medina del Campo (Valladolid), en 1606.

Probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Granada: Ana de la Cruz, vecina de Málaga, en 1627; Bernabé de la Cruz, vecino de Aguilar, en 1697; Francisco de la Cruz, vecino de Bujalance (Córdoba), en 1553; Juan José de la Cruz y su hijo Teodoro de la Cruz, vecinos de Sevilla, en 1833; Juan de la Cruz y Buendía, vecino de La Gineta (Albacete), en 1796, y Pedro de la Cruz y Manzano, vecino de Jerez de la Frontera (Cádiz), en 1776.


Armas


A la casa solar gallega próxima a Pontevedra se le señalan éstas: En campo de oro, una cruz llana de gules. Bordura de azur, con ocho veneras de plata.

Así las usó la rama establecida en Jalapa, en la Florida y Chillán (Chile).

Dichas armas traen los de Castilla, radicados en Galicia, pasados a Cuba y a Talca (Chile), según Vicente de Cadenas.


En la calle del Puente, en la Plaza de Méndez Núñez y en la Plaza de Teucro, de Pontevedra, constaban las siguientes armas para los Cru: Un pino (o árbol) arrancado, y resaltados dos corderos sobre el tronco.


En el Palacio de la Plaza de Méndez Núñez, de Pontevedra, constan: Una cruz grande, a manera de la de Calatrava, y en el hueco de los cuatro brazos otras cuatro más pequeñas, y dos hojas de higuera.


En la fachada de la Iglesia de Santa Clara, de Pontevedra, constan las siguientes armas de los Cru: Escudo cuartelado: 1º y 4º, dos corderos paciendo, puestos en palo, y 2º y 3º, un árbol arrancado.


La casa de Briviesca y algunas de sus ramas ostentaron éstas: En campo de oro, una cruz llana de gules, y en la punta una cabeza de serpiente de sinople. Bordura de gules, con ocho estrellas de oro de ocho rayos.

Dichas armas certificó José de Rújula y Escobal, Cronista y Rey de Armas del Rey Don Alfonso XIII, a Manuel Dionisio Asarta Martínez de Beltrán Cruz y Grijalva, natural de Logroño, Comisario de Guerra honorario, Encargado de los Correos y primer Oficial de la Tesorería extraordinaria de S.M. Católica en Génova, el 31 de Mayo de 1898.


Otros de la misma casa de Briviesca: En campo de oro, una cruz llana de sinople, y en la punta una cabeza de serpiente de sinople. Bordura de gules, con ocho estrellas de oro de ocho rayos.


Los originarios de Castilla y radicados en Moguer (Huelva) y Madrid, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, una cruz llana, de gules. Bordura de gules con ocho estrellas, de oro, de ocho puntas cada una.


Algunos de Vizcaya traen: En oro, una cruz hueca y floreteada de gules y a cada lado de ella un salvaje con una maza en la mano. En la punta del escudo una panela de gules.


Los radicados en Santa Eufemia (Orense) y Madrid, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, una cruz, de gules, cargada de una espada, de plata, encabada de sable.


Los de Pamplona usan: "Una cruz y en la parte superior un morrión".


Los apellidados de la Cruz-Ordaz, pasados a Cuba, según Vicente de Cadenas, usan: Escudo fusado de plata y azur.


Otros Cruz: En campo de gules, un castillo de plata, y a su puerta un lebrel pardo atado a ella con cadena de oro.

Francisco Lozano recoge este otro escudo como propio también de una familia del apellido que nos ocupa: En gules, un brazo armado de plata, moviente del flanco siniestro, con dos alas de azur y plata, que salen de la muñeca, y empuñando una cruz de oro.

Los originarios del Cabo de Gata (Almería) y radicados en Istres (Francia), según Vicente de Cadenas, usan: Escudo partido de oro y sable, con una cruz paté del uno en el otro, gringolada de sinople.

Los de la villa de Labastida de Clarencia (Baja Navarra-Francia) traen: "Dos leones y dos raposos, atravesados los leones en campo dorado, y los raposos en verde".

Otros pintan: "Dos leones y dos raposos atravesados en campo verde, y los leones en dorado".

Los radicados en Cuba, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, una cruz recortada, de azur. Bordura de oro con ocho eses (¿culebras?), de sinople.

Los de Quintana de la Serena (Badajoz) usan: Una cruz llana, sobre escalones, acompañada a la diestra de una pluma y a la siniestra de una daga.

Los radicados en Udalla (Cantabria), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de plata, un león, de gules, del uno al otro.

Los de Villaverde de Trucíos, según Juan Francisco de Hita, traen: En campo de gules, una cruz hueca y floreteada de oro y debajo de los brazos de cada parte un salvaje con una maza de acero en la mano, puesta de forma que parece que van a dar un golpe con ella o que están peleando entre ellas, y que se están mirando el uno al otro, y debajo de la cruz una panela de plata. Bordura de azur y en ella en letras de oro este monte: "En el campo de la bandera de la cual es la primera". Por timbre: Una bandera blanca y en ella una cruz de gules.

Los originarios de Génova (Italia) y radicados en Talca (Chile), según Vicente de Cadenas, traen: Escudo cuartelado: 1º, en campo de plata, dos calderas, de sable, puestas dentro de un anillo ovalado, de gules; 2º, en campo de gules, una cruz flordelisada, de oro, angulada de espigas del mismo metal; 3º, en campo de oro, un águila explayada, de sable, partido de gules con un castillo, de oro, acostado de ocho flores de lis, de oro, cuatro a cada lado, puestas en palo, y 4º, en campo de azur, un aspa recortada, de oro, acompañada de cuatro flores de lis, de plata, una en cada hueco, y bordura para este cuartel de azur cargada de ocho crecientes ranversados, de plata.

Estas armas usaba Nicolás de la Cruz y Bahamonde, natural de Talca, Maestre de Campo, Alcalde electo del Cabildo de Talca, Capitán de Caballería de Milicias provinciales de Húsares, cofundador del Hospital Real de Talca y primer Conde de Maule concedido por el Consejo de Regencia el 9 de Abril de 1810.