Bellmont, Belmont, Belmonte, Bermont

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Dice Mosén Jaime Febrer, que deseando el Rey Don Jaime I el Conquistador ofrecer algún punto de refugio en la costa del Mediterráneo a los navegantes expuestos a las tropelías de los piratas y prestar algún descanso a Ramón Belmont, guerrero francés al servicio de dicho Monarca y que había salido herido del asalto del Puig, le dio el encargo de que con gente de la Provenza poblase en Benicarló (Castellón) y levantase allí una fortaleza. De este modo fueron premiados sus servicios y quedó establecido en dicho pueblo, donde fundó casa solar y dejó sucesores que extendieron el apellido por el Reino de Valencia, pasando también a Andalucía.

En las montañas de Burgos hubo otro solar de este apellido.

Estos Belmonte castellanos se extendieron principalmente por las regiones de Cantabria y La Rioja y las provincias de Palencia, Valladolid, Zamora y Burgos.

En Palencia tuvo casa solar en Belmonte de los Campos.

En Aragón tuvo casas solares en la ciudad de Zaragoza, su dueño Johan de Belmont; en Calatayud (Zaragoza), su dueño el vizcaíno de Belmont; en Fuentes de Jiloca (Zaragoza). su dueño García Belmont; en Tronchón (Teruel), su dueño Anthon Belmont, y en Fraga (Huesca), su dueño Jaime Belmont, documentadas en la Fogueración de 1495.

En Navarra tuvo casa solar en la ciudad de Tudela, su dueño Pero García de Belmont, documentada en la Fogueración de 1350.

Martín Bellmont Regnar Ramo y Tardiu, canónigo de la Catedral de Valencia y ordinario de Segorbe (Castellón), probó su limpieza de sangre para ejercer cargos ante el Santo Oficio de la Inquisición de Valencia, en 1608.

Francés Sánchez-Bellmont, ciudadano, testó en Orihuela el 23 de Septiembre de 1647. Era hijo de Andreu Sánchez y de Ángela Bellmont.

Entre los Caballeros Hijosdalgo llamados por los Reyes Católicos Don Fernando Doña Isabel en 1494 en su Corte fueron: Alonso de Belmonte, de Guadix, y Álvaro de Belmonte, de la provincia de León.

Probaron su nobleza para ingresar en la Orden de Santiago: Juan de Belmonte y Cárdenas, natural de Belmonte (Cuenca), en 1693, y Carlos Belmonte y Chico de Guzmán, natural de Valencia, en 1887.

Ante la Real Chancillería de Valladolid probaron su hidalguía, en los años que se indican, los siguientes: Francisco y José Belmonte, vecinos de Torremormojón (Palencia), en 1668; Vicente de Belmonte, vecino de Villagarcía de Campos (Valladolid), en 1802; Cristóbal de Belmonte, vecino de Casalarreina (La Rioja), en 1592; Mateo Ramón Belmonte Blanco, vecino de Corrales de Zamora, en 1795; Andrés Belmonte y Losada, vecino de San Miguel de Aguayo, en 1754; José Belmonte y Zambranos, vecino de Carrión de los Condes (Palencia), en 1773, y Juan de Belmonte, vecino de Villasis, en 1527.

Probaron su hidalguía ante la Real Chancillería de Granada: Agustín de Belmonte, vecino de Santa María del Campo, en 1793; Alonso Belmonte, vecino de Tarancón (Cuenca), sin año; Alonso Belmonte y Alarcón e hijo, vecinos de Belmonte, en 1709; Antonio Belmonte y Alarcón, vecino de Belmonte y La Ossa, en 1732; Francisco Belmonte y Alarcón, vecino de Mota del Cuervo (Cuenca), en 1737; Alonso Belmonte Alarcón y Avilés, vecino de Villarejo de Fuentes (Cuenca), en 1672; Alonso, Francisco y Pedro de Belmonte y Avilés, vecinos de Belmonte, en 1615; Alfonso Belmonte y Carrillo, vecino de Belmonte, en 1779; Alfonso Belmonte y Carrillo, vecino de Tarancón (Cuenca), en 1781, y Antonio y Pedro Belmonte Suárez, vecinos de Liétor (Albacete) y originarios de Burgos, en 1733.

Nicolás Luis de Belmonte, vecino de Vélez Blanco (Almería), obtuvo privilegio de hidalguía el 16 de Diciembre de 1772.

Miguel de Belmonte de Membibre, natural de Fuentelaencina (Guadalajara), probó su limpieza de sangre para ejercer el cargo de Familiar del Santo Oficio de la Inquisición de Toledo, en 1651, y su mujer María Páez, natural de Tendilla (Guadalajara).

Fueron de la Orden de Carlos III: Francisco Belmonte, Caballero y Comendador, en 1861; Ginés María Belmonte, Supernumerario y Comendador, en 1850, y Bartolomé Belmonte y Cárdenas, Comendador, en 1876.


Armas


Los del Reino de Valencia, originarios de Benicarló, descendientes de Francia, según Juan José Vilar y Psayla, traen: En campo de gules, un monte de plata, y en el jefe tres estrellas de oro puestas en faja.


Otros en Valencia ostentan: En campo de gules, un monte de oro, sumado de una flor de lis del mismo metal, acostado de dos estrellas también de oro.


Los de Castilla tienen: Escudo cortado: 1º, en campo de gules, un castillo de plata surmontado de una cruz de oro, como la de San Juan, y 2º, en campo de azur, un monte de plata surmontado de un lucero de oro. Bordura de sinople con ocho sotueres de oro.

Ave de Gracia señala que el monte es de piedra, gritado de plata.


Los Bellmont, de Valencia, traen: En campo de gules, un monte flordelisado de oro, y acostado en jefe de dos estrellas del mismo metal.


Los Belmont o Bermont, de Borgoña y su rama en Valencia, según Juan José Vilar y Psayla, usan: Escudo bandado de plata y azur en diez piezas.


Los originarios de Francia, radicados en Benicarló, Valencia, Castilla, Cuba y Córdoba. según Vicente de Cadenas, traen: En campo de gules, tres montes escalonados de plata. surmontados de tres estrellas de ocho puntas, de oro.

Estas armas usaba Ricardo Ramón Gil Alejo Belmonte Cárdenas Camacho y del Castillo, natural de la ciudad de Córdoba, primer Marqués de Santa Rosa.


Los de Cataluña, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de gules, dos colinas acostadas de plata, aisladas dentro del escudo, la de la diestra más baja que la de la siniestra, tocándose, acompañadas en jefe de tres estrellas de ocho puntas de oro, puestas en el jefe.


Los de Toledo traen: En campo de gules, tres varas de plata, surmontadas de tres estrellas de oro. Bordura de azur con ocho aspas de oro.


Los Bellmont traen: En campo de gules, tres flores de lis, de oro, mal ordenadas.


Otros Bellmont: Un monte y dos estrellas.

Los originarios de León y sus ramas en Daimiel y Aldea del Rey (ambos en Ciudad Real), según Diego de Soto y Aguilar, traen: Escudo cuartelado en cruz: 1º y 4º, en campo de gules, un fauno saliendo de una cueva de su color, 2º y 3º, en campo de gules, un caballero armado cubierto con una tarja, de forma de rodela ovalada, que tiene en su mano diestra un asador con la punta ardiente.

Los apellidados Belmonte de los Campos, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de gules, una mano de carnación, alada de oro, tenante una espada de plata, guarnecida de oro.