Aguilar

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Este apellido tiene el mismo origen que el de Aguiar, ya que es tronco común de ambos el caballero mozárabe de Toledo Men Gómez Ibáñez, que vivió en el reinado de Alfonso VI, siendo padre del Conde don Beda Bello, el Viejo, del que descienden los Aguiar, y de don Egas Gómez, de quien proceden los Aguilar. Don Egas pasó con su hermano a Portugal, al servicio del Conde don Enrique, que le dio, en premio a sus servicios, el Señorío de Obiñal, que desde entonces, tomó don Egas por apellido; su nieto Juan Gómez de Obiñal, rico-hombre de Portugal, casó con doña María Pérez de Aguilar, y el primogénito de este matrimonio, Gonzalo Yáñez, rico-hombre de Portugal, pasó a España en el reinado de D. Fernando III, el Santo, logrando también la dignidad de rico-hombre; Alfonso X, el Sabio, le donó el Señorío de Aguilar en Andalucía, actual villa de Aguilar de la Frontera (Córdoba), cambiando su apellido por el del Señorío.

En opinión de muchos y muy autorizados tratadistas, hay en España y América otro apellido Aguilar, completamente distinto del anterior (a pesar de la identidad de sus nombres), y que constituye linaje aparte, por se otro su origen y otro también el primitivo solar de donde procede.

Según esos autores, este apellido Aguilar, ofrece también muchísima antigüedad, pues ya venga su origen de los romanos, como afirman algunos, o ya que proceda de unos caballeros godos que fueron Señores de la villa de Aguilar de Campóo, cuyo nombre tomara por apellido, como afirman otros, lo cierto es que en dicha villa aparece el noble solar de Aguilar desde tiempos muy remotos. En ella tuvieron después señorío los Condes de Castañeda.

De este solar salieron ramas que pasaron a Navarra, Aragón, Cataluña y Valencia, y que se extendieron por La Rioja, Asturias y Galicia, creando nuevas casas solares, que contribuyeron a difundir el apellido en las mismas regiones.

En Aragón floreció mucho el linaje, y tuvo casas de rango muy principal en Calaceite y en Aguilar de Alfambra, de la provincia de Teruel; en Borja y Tarazona, de la provincia de Zaragoza, y en Robres, de la provincia de Huesca. Ya en tiempos del Rey don Jaime I el Conquistador había en Aragón varios caballeros de este linaje que eran ricos hombres.

Juan de Aguilar sirvió a dicho Monarca en la toma de Valencia.

Beltrán de Aguilar también ayudó en sus conquistan al Rey don Jaime.

Álvaro de Aguilar se distinguió mucho en el asalto de Xátiva.

Francisco de Aguilar era Camarero del Rey don Pedro III en 1383.

Pedro Jordán de Aguilar sirvió con sus caballos al Infante Alonso en la guerra de Cerdeña.

Pedro Garcés de Aguilar fue Señor de Alcañiz, y Garci Pérez de Aguilar, Señor de Roda de Isábena, de la provincia de Huesca.

En 1583 era Diputado infanzón Pedro Jerónimo de Aguilar, vecino de Zaragoza.

También fue diputado infanzón, en 1602, Francisco de Aguilar, vecino de Borja e hijo de Jaime de Aguilar, nacido en la misma localidad.

De esa casa de Borja era también Jerónimo de Aguilar, que había casado con María Brunel, y fueron padres de José de Aguilar, nacido en Longorez, en la provincia de Zaragoza, el cual contrajo matrimonio con María de Medina, natural de Madrid, de la que tuvo a Gabriel y Juan Aguilar de Medina, que ingresaron en la Orden de Santiago: el primero en 1695, y el segundo en 1700.

La rama de Cataluña dio también muy nobles caballeros. De ella procede Fray Pedro de Aguilar, comendador de Mallorca en la Orden Mercedaria en 1317.

La casa solar de la Seo de Urgel, en la provincia de Lérida, fue muy principal.

La casa de Navarra tuvo asimismo mucho esplendor en la Edad Media.

Fray Francisco de Lozano, en su "Nobleza General de España", consigna su solar en Navarra. Otras radicaron en Vizcaya y en Mixa (Baja Navarra).

Francisco de Orue y Aguilar, vecino de Ormáiztegui (Guipúzcoa) probó su hidalguía en 1705.

La rama de Valencia dio motivo a familias muy distinguidas.

De esa rama fue Miguel Jerónimo Aguilar y Aymerich, que contrajo matrimonio con Jerónima de Vera, en la que procreó a Francisco de Aguilar y Vera, que casó con Rafaela Aymar, y fueron padres de Jerónimo de Aguilar Aymar, natural de la ciudad de Valencia, Gobernador y Capitán de Sueca, que ingresó en la Orden de Montesa en 1572.

También de la rama de Valencia, fue don Juan Aguilar, casó con doña Manciana Caplliure o Coloibri, de este unión nacieron: (1), Doña Juana Aguilar Caplliure, que murió sin sucesión; (2), doña Ursula Aguilar Caplliure, I Señora de Alacuas, fue su primer cónyuge Jaime García, cuya sucesión sigue, su segundo cónyuge fue Berenguer Martí Torres, ciudadano de Segorbe; (3), doña Isabel Aguilar Caplliure, fue su primer cónyuge Galcerán Castellví y Mercader, IV Señor de Carlet , segundo cónyuge Pedro Ramón Moncada, Señor de Villamarchante.

Mosén Jaime García Aguilar, primogénito de doña Ursula y don Jaime García, II Señor de Alacuas, casó con doña Violante Zahera Siscar, con la que tuvo a Francisco García Aguilar Zahera, III Señor de Alacuas (murió en 1497 de unas heridas que sufrió en la Conquista de Granada, y que intento curar en Córdoba en casa de los Aguilar de dicha ciudad donde fue recibido como familia), que casó con María Aymerich, y tuvieron a: (1), Jaime García Aguilar Aymerich, IV Señor de Alacuas, que sigue la línea; (2) Francisco Luís Aguilar Aymerich, fue su primer cónyuge doña María Magdalena Cruielles Ferrando, que murió en 1554, y con la que tuvo un hijo llamado Jacobo Aguilar Cruilles; su segundo cónyuge fue doña María Ángela Pertusa; (3), Dimas Aguilar Aymerich; (4) Miguel Jerónimo Aguilar Aymerich, casó con doña Jerónima Vera, y tuvieron a Francisco Aguilar Vera, que casó con doña Rafaela Aymar y tuvieron a Jerónimo Aguilar Aymar, natural de la ciudad de Valencia, que ingresó en la Orden de Montesa en 1572; (5), Ángela Aguilar Aymerich, que casó con Miguel Ángel Bou Cruilles, IV Barón de Callosa; (6), Luisa Aguilar Aymerich, que casó con Luís Capero; y (7), Margarita Aguilar Aymerich, que casó con Luís Heredia Antolí.

Posiblemente V Señor de Alacuas e hijo de Jaime García Aguilar Aymerich, fue don Melchor Aguilar, vivía en 1555, casó con doña Jerónima Hijar Vera.

A la misma familia pertenecía Jaime de Aguilar, natural de Valencia, que efectuó su enlace con doña Jerónima García, de igual naturaleza, de la que tuvo a Agustín Aguilar y García que casó con doña Francisca Villanova, y fueron padres de  Jaime Aguilar Vilanova, natural de la ciudad de Valencia, que ingresó en la Orden de Montesa en el año 1587. Falleció en Flandes en 1609.

Don José Aguilar, muerto poco antes de 1663, casó con doña Inés Oluja Oluja. 

Mossén Jaime Febrer menciona en sus Trovas: "Un águila roja sobre campo de plata eran las armas de Arnaldo de Aguilar, cuando vino (a Valencia), desde Navarra a servir al Rey de soldado aventurero. Obligado de la hambre (cuya necesidad carece de ley) llegó a una casa de campo, en la que no sólo halló su preciso y necesario alimento, si que también su fortuna, pues un mora vieja llorando le dijo, tomase una arca, que el cielo le tenía guardada para su ventura y buena suerte: con lo que quedó rico".

También cita Febrer: "Alfonso de Aguilar, cuya casa solariega residía en Aguilar de Campos, tenía por armas una águila imperial sobre campo de oro. Fue mariscal del rey de Castilla, y sirvió a su costa en la guerra de Orihuela y Murcia contra los rebeldes, hasta que fueron castigados. Adquirió muchos bienes en estas guerras, y compró en Valencia, Liria y Segorbe tierras de valor y aprecio. Quedó nombrado alcaide de Segorbe".

La casa de Asturias dio caballeros de mucho lustre. Tuvo el castillo de Aguilar, solar antiquísimo de esta familia asturiana, que estaba situado entre los ríos de Navia y Pocina, y de cuyos poseedores hay repetidas memorias en antiguos instrumentos de la Catedral y del Convento de la Vega de Oviedo. Señor de ese castillo de Aguilar fue Pedro Rodríguez de Aguilar, padre de Urraca Pérez de Aguilar, que casó con Alvar Díaz de Asturias, rico-hombre y Señor del castillo de Orbaneja, del que tuvi los siguientes hijos: (1) Rodrigo Álvarez de Aguilar, Señor de los castillos de Aguilar y Orbaneja; (2) Sancha Álvarez de Aguilar, Abadesa del Monasterio de la Vega, y, (3) Urraca Álvarez de Aguilar, mujer de Melén Suárez de Valdés, caballero muy celebrado en la menor edad y tutorías del Rey don Alfonso XI, y que tuvo diferentes castillos y lugares en Encomienda por la santa iglesia de Oviedo, que era cosa de mucho lustre en aquel tiempo.

Los sucesores de esta familia pasaron después a vivir a Villaviciosa y su comarca, donde poseyeron el castillo de San Jurde y otro del mismo nombre de Aguilar en Peñamellera, que hoy goza con otros bienes el Conde de la Vega de Sella, como sucesor de la casa.

Dicen algunos autores que otra línea de Aguilar pobló en Pajares, villa del Ayuntamiento de Brihuega, en la provincia de Guadalajara.

De otra línea, que radicó en Sigüenza, procedió Melchor de Aguilar, natural de dicha población, que casó con Catalina Flores de Valdés, natural de Madrid, y fueron padres de Juan de Aguilar, natural de Sigüenza, que efectuó su enlace con Ana Muñoz, natural de Trijueque, de cuya unión nació Francisco Aguilar y Valdés, natural de Almazán, Capitán de Caballos y Caballero de Santiago en 1703.

En Santiago de Galicia, según Juan Baños de Velasco, hubo otra familia de Aguilar, que se apellidó Aguilar España.

La rama de La Rioja tuvo casas muy importantes en Aguilar de Río Alhama y en Soto de Cameros. Los Aguilar de este último solar entroncaron con la familia Pérez, formando una dilatadísima rama de Pérez de Aguilar.

José de Aguilar de Cassador y de Oluja Olim de Dusay, natural, vecino y Caballero de Barcelona, Señor de Enfesta y Coronel de los Reales Ejércitos, fue creado Marqués de Aguilar de Vilahur en 1715 por el Rey Pretendiente don Carlos III de Cataluña, y obtuvo el privilegio de Noble del Principado de Cataluña por don Carlos II, en Madrid, el 18 de abril de 1679.

Caballeros del apellido Aguilar probaron su nobleza para ingresar en las diversas Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Montesa, Alcántara, Carlos III y San Juan de Jerusalén, haciéndolo en la Sala de Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid y en la Real Audiencia de Oviedo, para ejercer cargos del Santo Oficio de la Inquisición; caballeros hijosdalgo recibidos en el  Estado Noble de Madrid, entraron en suertes, ejerciendo cargos en el Ayuntamiento; otros caballeros ingresaron en el Real Seminario de Nobles de Madrid, previa justificación de nobleza de sus apellidos, desde su fundación por don Felipe V en 1725.


Armas


El solar de Aguilar de Campóo del que procedieron las casas de Navarra, Aragón, Cataluña, Valencia, La Rioja, Guadalajara, Asturias, Extremadura y Galicia traen: En campo de oro, un águila de sable. 

También traen las mismas armas muchas líneas de Aragón, entre otras las procedentes de las casas solares de Calaceite y de Aguilar de alfambra, en la provincia de Teruel, y de Robres, en la provincia de Huesca. Esta mismas armas usan los de Segovia.


Las armas primitivas de los de este linaje de Aguilar, esto es, la de Gonzalo Yánez, primer Señor del Estado de Aguilar, eran: En campo de oro, tres palos de gules.


Las armas primitivas las cambio el citado Gonzalo Yáñez  al serle concedido el Señorío de Aguilar por estas otras: En campo de oro, un águila de sable, exployada, y con corona imperial.

Estas armas las traen también los Aguilar de Castilla la Nueva y de Castilla la Vieja.

Así traen también sus armas los Aguilar de Extremadura y los de Granada.


Las armas de la línea que radicó en la villa de Yepes, de la provincia de Toledo, traen: En campo de plata, un águila de sable, exployada, y con corona imperial.


Los de la casa de Écija, traen: En campo de plata, un águila de sable, con corona ducal de oro.


Los Aguilar de Barcelona, según Xavier de Garma, traen: En campo de oro, un águila, de sable, coronada de oro.


Las de Arnaldo de Aguilar que estuvo con don Jaime I de Aragón, en la conquista de Valencia, traen: En campo de plata, un águila de gules.


Otros traen: En campo de oro, un águila de sable; bordura componada de cinco piezas de oro y otras cinco de sable.


La casa de Tarazona y los de Borja, traen: En campo de oro, un águila explayada, de sable; bordura componada de cinco piezas de oro y otras cinco de sable.


La casa de Coscojuela de Fantova y los de Campo, Naval, Colungo, Buera, Robres, y varias poblaciones aragonesas, traen: Escudo partido: 1º, en campo de azur, una flor de lis, de oro, y 2º, en campo de oro, un águila explayada, de sable.


Otros Aguilar, de Coscojuela de Fantova y los de Campo, Naval, Colungo, Buera, Robres, y varias poblaciones aragonesas, traen: Escudo partido: 1º, en campo de azur, una flor de lis, de plata, y 2º, en campo de oro, un águila explayada, de sable.


Otra casa de Borja, trae: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, un águila de sable, y 2º y 3º, en campo de azur, una flor de lis, de oro.


La rama de Vizcaya, según el Cronista Francisco Gómez de Arévalo, traen: En campo de gules, dos calderas, de oro, con siete cabezas de sierpe cada caldera, cuatro a la diestra y tres a la siniestra.


Otros de Cataluña, traen: En campo de oro, un águila de azur; bordura dentellada también de azur.


Los de la casa solar de la ciudad de Seo de Urgel, en la provincia de Lleida, traen: Escudo de oro, con un águila de sable; cortado de plata con dos palos de azur, y medio partido, de azur, con un león rampante, de oro, membrado de gules.


Otros de la citada ciudad de Seo de Urgel, traen: Escudo partido: 1º, en campo de plata, cuatro palos de azur, 2º, en campo de azur, un león rampante y linguado, de gules, el jefe de oro, con un águila de sable.


Otros de la citada ciudad de Seo de Urgel, traen: Escudo partido: 1º, en campo de plata, cuatro palos de azur, 2º, en campo de azur, un león rampante y linguado, de gules, el jefe de oro, con un águila de sable membrada y picada de gules.


La casa de Aguilar, Condes de Castañeda, trae: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de plata, con un castillo de gules, y 2º y 3º, también de plata, con un águila de sable, coronada de oro; bordura de plata, con trece armiños de sable.


Según un escudo del Palacio de la familia Aguilar, en la calle Montcada de Barcelona, constan las siguientes: En campo de oro, un águila de sable, con las alas bajadas, coronada de oro.


Otros de Aragón, traen: En campo de plata, un águila de gules, en acción de emprender el vuelo.


Los Aguilar España, de Santiago de Galicia, usan estas otras armas: En campo de plata, un racimo de uvas de sinople.


Diego Ramírez de Avalos señala este escudo para los de Navarra: En campo de oro, un águila de sable, armada de gules.


Otros, según el Cronista Jorge de Montemayor: En campo de oro, tres fajas de gules.


Otros, según el Cronista Jorge de Montemayor: En campo de oro, tres fajas de sable.


Otros, según Miguel de Salazar: Escudo fajado de seis piezas de oro y gules.


Los de Agreda (Soria), según el Cronista Juan Alfonso de Guerra y Sandoval: En campo de azur, dos flores de lis de oro.


Otros, según el Cronista Vidal: En campo de azur, un águila de plata, linguada de gules, y picada y membrada de oro.


Los de Valencia, traen: En campo de oro, un águila de sable, con las alas desplegadas, membrada de oro y armada de sable.


Otros, según el Cronista Jorge de Montemayor: En campo de oro, un águila de sable volante.


Otros, según Agustín de Loaysa: En campo de oro, un águila volante de sable; bordura con el cordón de San Francisco.


La casa de Aguilar y Córdoba y sus líneas ostentan: En campo de oro, un águila de sable, que es de Aguilar, y en el pecho del águila un escusón de oro, con tres fajas de gules, que es de Córdoba.


La casa de Aguilar y Córdoba y sus líneas ostentan: En campo de oro, un águila de sable, que es de Aguilar, y en el pecho del águila un escusón de oro, con dos fajas de gules, que es de Córdoba.


La casa de Aguilar y Córdoba y sus líneas ostentan: En campo de oro, un águila de sable, picada y membrada de púrpura, que es de Aguilar, y en el pecho del águila un escusón de oro, con tres fajas de gules, que es de Córdoba.


Johan de Aguilar, Cofrade de Santiago, usaba por armas: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en plata, un águila de sable, picada de gules, y 2º y 3º, en oro, tres palos de azur.


El Arzobispo de Toledo, Gonzalo Aguilar, según el Cronista Juan Alfonso de Guerra y Sandoval, usaba: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, un águila de sable, y 2º y 3º, en campo de azur, dos flores de lis de oro.


Otros de Cataluña, según J.-B. Ritstap, traen: En campo de plata, un águila de gules, puesta de perfil, con las alas hacia abajo.


La casa de Aguilar, de Orgañá (Lérida), usa: Escudo partido: 1º, en campo de plata, cuatro barras de azur, y 2º, en campo de azur, un león rampante de oro, linguado y armado de gules, y jefe de oro, con un águila de sable con las alas extendidas y bajadas, picada y armada de gules.


Lorenzo señala para la casa de Navarra: En campo de oro, un águila de sable, gritada de oro, volante y armada de gules.


El Cronista Fray Prudencio de Sandoval señala para el castillo de Aguilar, cerca del Reino de Navarra, con ramas en Castilla y Andalucía, las siguientes armas: En campo de oro, un águila de sable, rampante, con las alas desplegadas, gritada de oro.


Los de Mixa, según Juan Carlos de Guerra: Escudo de gules, con el jefe cosido, de azur, y cargado de ocho billetes de plata, en dos fajas.


Otras ramas procedentes del solar primitivo de Aguilar de Campóo ostentan el siguiente escudo: En campo de oro, un águila de sable; bordura con ocho dentellones de sable.


Otros traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de oro, con un águila de sable, 2º, de gules, con un castillo de oro, y 3º, también de gules, con dos calderas de sable, una sobre otra; bordura de plata, con ocho armiños de sable.


Los radicados en La Coruña, según Vicente de Cadenas: En campo de oro, un águila, de sable, con un cordero, de plata, en sus garras, linguada y uñada de gules.


Los de Cardona (Barcelona), según el Cronista Juan Alfonso de Guerra y Sandoval, usaron: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un águila de sable, y 2º, en campo de gules, dos bastones de oro.


Los de Cardona (Barcelona), según el Cronista Juan Alfonso de Guerra y Sandoval, usaron: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un águila de sable, y 2º, en campo de gules, dos bastones de oro.


Los de Ecija (Sevilla), según el Cronista Juan Alfonso de Guerra y Sandoval: Escudo partido: 1º, en gules, dos bastones de oro, 2º, en plata, un águila de sable.


Otros, de Valencia, traen: Escudo partido: 1º, en campo de plata, tres torres de gules, aclaradas, almenadas y mazonadas de azur, bien ordenadas, y 2º, en campo de oro, un águila alzada en actitud de volar, perfilada de oro.


Otros traen: En campo de plata, un águila de sable, y debajo tres flores de lis de azur.


Otros, según Miguel de Salazar, usan: En campo de plata, un águila de sable, con dos árboles de sinople, sujetando cada pie a un árbol.


Otros, según Johan Baptiste Rietstap, traen: En campo de gules, un águila de sable, que sostiene con su pico un escusón de gules, cargado de tres barras de oro.


Otros traen: Escudo cortado: 1º, en oro, tres fajas de gules, y 2º, en azur, una banda de oro, engolada en dragantes de sinople, linguados de gules, acompañada a cada lado de cinco bezantes de oro en palo.

Soporte: Un águila de sable coronada.


Otros ponen: En campo de oro, una celada de azur mirando a la diestra, con plumas de diversos colores y cinco grilletes de oro, surmontada de un águila de sable, coronada de lo mismo.