Cleriguech, Cleriguet

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Linaje aragonés, con casa solar en la ciudad de Huesca, del que procedió Tomás Cleriguet, Diputado infanzón en 1641.

Tomás Cleriguet, Inquisidor Infanzón, asistió a las Cortes de Aragón como Hijodalgo en 1592.

Alejandro Cleriguet y Fort, vecino de Huesca, ganó proceso de infanzonía ante la Real Audiencia de Aragón, en 1641.

Martín Cleriguet y Cáncer, natural de la ciudad de Huesca, fue maestro en Artes, Doctor en Teología y Catedrático de la Sertoriana, Colegial Mayor en el de Valladolid, de donde fue proveído en la rectoría de Carmena del Arzobispado de Toledo, que era muy pingüe. Pasando la Emperatriz por dicho pueblo fue hospedada y regalada por Martín, la cual quedó muy agradecida a su liberalidad y prendada de sus bellas cualidades, de que informó al Rey Don Felipe II; por esta causa y por su virtud y literatura fue hecho Obispo de Huesca en 1584 y fue recibido de sus paisanos con demostraciones particulares de gozo. Tuvo pleitos muy reñidos y costosos con el Cabildo de su iglesia, especialmente sobre la observancia de algunos puntos del Pontifical Romano, y acerca del estatuto de "correctione canonicorum". Asistió a las Cortes Generales que celebró Don Felipe II en las villas de Monzón y de Binéfar en 1585. Murió el 19 de Noviembre de 1593 con gran sentimiento de toda la ciudad, por haber perdido en él a uno de sus hijos que más la han ilustrado y uno de los prelados más sabios y virtuosos que ha tenido. Está sepultado en el presbiterio de la Catedral de Huesca, al lado del Evangelio.


Armas


En campo de plata, una banda de gules acompañada en lo alto de un castillo de sable y en lo bajo de una flor de lis de oro.

Es de advertir que en este escudo está el metal de la flor de lis sobre el metal del campo, en contra de las leyes heráldicas.


Algunos tratadistas dicen que la banda de esas armas está acompañada en lo bajo de un toro de oro sumado de una flor de lis del mismo metal.