Perona

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Apellido de origen toponímico que goza de escasa difusión, hallándose sus principales asientos en Ciudad Real, Cuenca, Murcia, Valencia, Alicante, Barcelona y Madrid, siendo menor su presencia en Albacete, Castellón, Jaén, Baleares, Sevilla, Cáceres, Zaragoza, Huesca, etc. Aunque algunos tratadistas, siguiendo en ello a Diego de Urbina, dicen que los Perona llegaron a Asturias procedentes de Francia, el apellido procede, en parte, del topónimo Perona, nombre de una población perteneciente al municipio de San Clemente (Cuenca), cuyo nombre es un derivado en femenino de –piedra-, del latín –petrus-, que generó nombres como Per, Pere, Pedro, etc. En parte, también pudo generarse como femenino de Perón, variante de Pero o Pedro.

El apellido Perona aparece en el censo aragonés de hogares de 1495, con casas en Zaragoza y en Belchite (Zaragoza).

En el siglo siguiente, de una casa que hubo en Véjer de la Frontera (Cádiz), descendió el caballero Antonio Perona de Orihuela, quien vio reconocida su hidalguía, en 1597, ante la Real Chancillería de Granada.

En Zalamea de la Serena (Badajoz) floreció, Diego de Perona, Alcalde Ordinario por el Estado de los Hijosdalgo, que fue testigo en un expediente de la Militar Orden de Alcántara.

Algunos tratadistas señalan la existencia de antiguas familias Perona en Catalunya, pero no se les menciona en los censos de 1358, 1497, 1515 y 1553.

En Italia fue una ilustre familia de Milán y de Piacenza, a partir de la cual descendió Cristoforo que a principios del siglo XV se estableció en Verona. Giovani-Luigi e Pietro, en el mismo siglo eran profesores de derechos civiles, el segundo en 1497 fue adscrito al Colegio de los jueves. Un Luigi el 1556 fue nombrado Caballero del Común. Se incorporó en 1544 al Consejo de nobles de Verona. Del que formaron parte Bartolomeu en 1526 y Luigi en 1567.


Armas


Escudo partido. 1º, en gules, un castillo de oro, y 2º, en plata, dos lobos de sable, andantes y en palo.


Los de Verona (Italia): De gules, un leopardo leonado, de plata, sosteniendo una bandera de lo mismo, con una cruz de gules, flotante a la siniestra, atada a una lanza de torneo, de oro; todo sobre una colina, de sinople.