Nuñez

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Apellido patronímico derivado del nombre propio de "Nuño", por lo que, como se ha repetido en esta clase de apellidos, no existe relación genealógica alguna entre los diversos linajes de esta común denominación. Está muy difundido en España y en América. Varias ramas probaron su nobleza en diversas épocas, en las órdenes Militares y Reales Chancillerías de Valladolid y Granada. También estimamos oportuno repetir que muchas de las numerosas casas de Núñez no tienen comunidad de origen, ni de tronco, ni de sangre, ni proceden de un mismo primitivo-solar. Por el contrario, son tan distintas y dispares sus procedencias, que no existe entre la mayoría de ellas ni el menor vínculo de parentesco. Porque no debe olvidarse que la coincidencia de apellidarse de igual modo, obedece a la antigua y generalizada costumbre de convertir en apellido patronímico el nombre propio de un antecesor.

La estirpe de la casa Núñez; su origen, historia y hechos: Se da el caso de que las numerosas familias de este apellido, por su situación geográfica, no tienen nada que ver unas con otras hasta el punto que ostentan diversas armas. Se da también el caso de que muchas de las familias Núñez lo llevan compuesto con el de otro linaje lo que ha dado origen a la creación de armas originadas por entronques matrimoniales. Estudiaremos, pues, las diversas familias Núñez establecidas en diversos lugares de España.

En Castilla y León: Una familia del tronco Núñez tuvo hidalga casa en la ciudad de Medina de Ríoseco (Valladolid), siendo primogénito fundador de la misma D. José Antonio Núñez, sus sucesores fueron entroncando con ilustres familias, entre ellas las de Portocarrero, de Almagro (Ciudad Real). De esta familia fueron ilustres descendientes, como don José Antonio Núñez, Gobernador de Almagro, Corregidor de Úbeda y Caballero de la Orden de Calatrava, D. Ignacio Núñez Gaona, oidor de la Real Audiencia de Cataluña y Caballero de la Orden de Carlos III. De otra familia Núñez avecindada en Ávila, tuvo por origen a D. Juan Núñez de Ortega, que contrajo matrimonio con Dña. Inés de Peñalosa y Bracamento, natural de Madrid, de los que descendieron ilustres vástagos entre ellos D. Diego Núñez Dávila, Caballero de la Orden de Santiago. También de Ávila procedieron los Núñez Vela, señores de Tabladilla. Entre sus descendientes se cuenta a D. Blasco Núñez Vela, Señor de la Casa de Tabladilla, virrey y Capitán General de los reinos del Perú. Otra noble casa Núñez radicó en el Concejo de Aldeas de Medina, jurisdicción de Medina de Pomar y partido judicial de Villarcayo, en la provincia de Burgos. Descendientes de esta familia pasaron a América, estableciéndose con preferencia en la Argentina.

Asimismo, solares de Núñez se encontraban en las villas de Ponferrada y Villafranca del Bierzo (León). De esta última descendió D. Juan Núñez de Gayoso que fue Arcipreste de la ciudad de Cuzco (Perú). Familias Núñez tuvieron asimismo casas solares en Madrid, La Rioja y Albacete.

En Aragón, son numerosos los tratadistas que afirman que la primitiva casa solar de Núñez radicó en el lugar de Maicas, partido judicial de Montalbán, en la provincia de Teruel, señalando que muchos caballeros del linaje Núñez ayudaron al rey don Jaime I, de Aragón, en la conquista de Mallorca. Ahora bien, el conocido tratadista García Garrafa señala que, posiblemente, se trata de una confusión y que los anteriormente citados autores confunden al apellido Núñez con "Nuez" que es el que tuvo solar en la citada villa de Maicas.

En València, la familia Núñez floreció en Xàtiva y tenía una gran antigüedad y nobleza. Se cree que era originaria de Aragón y sus primeros ascendientes sirvieron en sus conquistas al rey aragonés D. Jaime I. Perteneció a esta familia Juan Núñez, señor de Semper, en la huerta de Xàtiva, lugar que le rentaba ciento treinta libras anuales, con setenta casas de vasallos. Tenía en dicho lugar la jurisdicción civil, por pertenecer a Xàtiva la jurisdicción criminal. De la misma familia fueron Jorge y Francisco Núñez, hermanos de Jerónimo Núñez, regente del Consejo Supremo de Aragón, y su sobrino, Juan Núñez, insigne filósofo y humanista.

En la Ciudad de València existió también otra noble casa de este linaje. En Alfons Núnyez, ciudadano y clavario de la ciudad de València en el año de 1483.

Pedro Juan Núñez, nacido en València año 1522. Maestro en Artes, Catedrático en la Ciudad de València y en las de Zaragoza y Barcelona, Superintendente y Examinador de la Universidad de Barcelona. Falleció en el año 1602.

En Cristóbal Nunyes, escuder, lugarteniente del Justicia criminal en el año 1549.

Micer Jerónimo Nunyez, asesor del Justicia Civil en el año 1574, en el año 1581.

Micer Francesc Nunyes, asesor del Justicia Civil en el año 1578.

El discreto En Francés Nunyes, notario. Justicia de los trescientos sueldos en el año 1597.

En Alfonso Nunyez. Clavario de Censales en los años 1482-83.

En Jerónimo Nunyez, síndico del Racional en los años 1600-01.

En Gaspar Martín Nunyes, Obrer de Murs i Valls en el año 1603.

En Llorens Nunyes, lugarteniente del Mustazaf en los años de 1614-15.

En Mallorca la familia Núñez, de Mallorca, es originaria del reino de Aragón y su antigüedad queda probada en los tiempos del rey D. Pedro I. D. Pedro Núñez pasó con este monarca a la conquista de Mallorca y en el reparto que se hizo tras la citada conquista, le tocó las tierras de la alquería de Xilvar, hoy villa de Selva, del partido judicial de Inca, y una de las casas cupieron al rey dentro de la Almudaina, llamada «Larbec d’en Albozaró». En 1526 asistió en calidad de testigo a la confirmación que hizo el rey don Jaime I de todas las franquezas concedidas a los mallorquines. Dicho soberano y Su Santidad el Papa le encomendaron cuatro años después la fundación del convento de Santa Clara, de Palma de Mallorca. En 1262 vistió la púrpura de su patria por el estamento de ciudadanos.

Los Núñez mallorquines se distinguieron por su nobleza, contándose entre ellos a Miguel Núñez, persona que fue de la confianza del rey, D. Pelayo Núñez, Capitán de una de las galeras mallorquinas que pasaron a la guerra de Cerdeña, en el año 1408.

En 1413 gobernaba aquél reino Alvar Núñez que fue procurador General del reino de Mallorca y Gobernador interino del mismo, siendo elevado a la dignidad de Almirante de Mar en premio a sus servicios.

Juan Odón Núñez era Baile General de la isla de Mallorca en 1521 y la gobernó interinamente en la época de las Comunidades.

Entre los de este linaje que pasaron a América puede, y debe citarse a Rodrigo Núñez de Bonilla que sirvió durante más de cuarenta años a la reina doña Juana y al emperador Carlos V en la pacificación de las provincias de Tierra Firme y Quito, avecindándose en la ciudad de este nombre donde desempeñó el cargo de Tesorero Mayor. Jerónimo Rodrigo Núñez, que colaboró en la colonización y pacificación del Perú y Nicaragua.

La lista de los conquistadores españoles del Nuevo Mundo apellidados Núñez es muy extensa. Alvar Núñez Cabeza de Vaca, de ilustre familia andaluza fue uno de los primeros de este apellido que se trasladaron al Nuevo Mundo, donde figura como Tesorero y Alguacil Mayor de la expedición de Pánfilo de Narváez, con el propósito de colonizar las tierras del Golfo de Méjico y la península de la Florida. Famosas son las vicisitudes que tuvo que pasar, así como los repetidos naufragios baste el dato que de 242 hombres que iniciaron la expedición, quedaron tan sólo cuatro (el propio Cabeza de Vaca, el capitán Dorantes, Alonso del Castillo y un muchacho marroquín, Estebanillo). Durante ocho años recorrieron gran parte de Texas, ejerciendo como curanderos entre los indios Chihuahua, cruzaron la Sierra Madre, Sonora y Sinaloa hasta que dieron con un grupo de españoles que los condujeron a la ciudad de Compostela y de allí a Ciudad de México.

Vasco Núñez de Balboa, uno de los más brillantes colonizadores de América cuyo nombre va unido al descubrimiento del Océano Pacífico. Aunque extremeño, su familia era de origen gallego, noble. En su vida es pintoresco el episodio en el que embarcó como polizón, escondiéndose en un barril, se dice que huyendo de los acreedores de Santo Domingo. Al igual que Cabeza de Vaca, su vida tiene mucho de novelesca. Hábil político, se ganó la confianza de los indios con los que, salvo esporádicos episodios, siempre mantuvo excelentes relaciones. Su principal hazaña, el descubrimiento del Océano Pacífico o Mar del Sur la llevó a cabo con una fuerza compuesta de 190 españoles y ochocientos indios. Su muerte constituyó una de las muchas ocasionadas por la rivalidad existente entre los propios conquistadores. Acusado injustamente de conspirar contra la corona por su propio suegro, Pedrarias Dávila, fue juzgado y sentenciado a muerte.

Alonso Núñez de Haro y Peralta, designado arzobispo de Nueva España, fue nombrado virrey interino a la muerte de Bernardo de Gálvez. Blasco Núñez Vela virrey del Perú, promotor de las denominadas "Nuevas Leyes" lo que le valió la enemistad de los colonos españoles dado que perjudicaba los intereses de los encomenderos. Los descontentos, encabezados por Gonzalo Pizarro formaron un ejército que marchó contra el virrey y en la batalla de los Llanos de Añaquito, éste fue derrotado y muerto.

No puede pasarse por alto la figura de uno de los más grandes poetas españoles: Gaspar Núñez de Arce, nacido en Valladolid en el año 1834. Fue también político, ostentando los cargos de gobernador civil de Barcelona, diputado en Cortes y Ministro de Ultramar. Como autor de teatro no tuvo mucho éxito, todo lo contrario que en lo referente a sus célebres poemas.


Armas


Los de València: En campo de plata, un árbol arrancado, de sinople, y un oso de sable empinado a su tronco.


Otros de València, según Pascual Guardiola: En campo de gules, una encina de sinople con los frutos de su color y oso de sable empinado a ella. (Sic)


Los de Galicia y algunos de Castilla: En campo de gules, una banda de plata, acompañada en lo alto de un león rampante de oro, y en lo bajo, de una tao de San Antón, de azur, perfilada de oro.


Algunas líneas pintaron la banda del escudo de Núñez, engolada en cabezas de dragones de oro.


Los de Castilla: Escudo tronchado: 1º, de gules, con una torre de plata, y saliente del homenaje, un brazo armado con una espada; y 2º, también de gules, con tres castillos de plata, puestos en situación de banda y superados de tres flores de lis del mismo metal.


Los de La Rioja y su línea de Salamanca: Escudo cortado: 1º, de oro, con un castillo de piedra, y un león al natural, rampante a sus muros; y 2º, de plata, con dos calderas de sable, puestas en palo; medio partido de gules, con una banda de oro, acompañada dos panelas de plata, una a cada lado.


Los Núñez, de Ávila: En campo de azur, una flor de lis de oro, puesta en abismo y cantonada de cuatro estrellas del mismo metal.


Los radicados en los partidos judiciales de Villarcayo y Briviesca (Burgos) y en el valle de Iguña (Cantabria): En campo de sinople, un castillo de oro, con la torre del homenaje sumada de medio hombre con armadura de plata, que empuña con su diestra una espada, que aparece en la torrecilla del lado derecho del castillo, también armado con espada y embrazando una rodela.


Los de tierras de León y su rama de Toledo: Escudo partido: 1º, de plata, con dos leones de su color natural rampantes y afrontados, como en lucha, y 2º, de azur, con cinco flores de lis de oro, puestas en sotuer. El primer cuartel tiene una bordura de gules con ocho sotueres de oro, y el segundo cuartel otra bordura, también de gules, con diez estrellas de plata.


Otros en Toledo: En campo de azur, una faja de plata, sumada de un jarrón de dos asas, de oro; bordura de este metal, con cuatro estrellas de azur.


Otros: En campo de azur, una jarra de plata, con azucenas de lo mismo.


Otros: En campo de plata, un ciervo al natural, en una terrasa de sinople; un cielo de azur, con tres estrellas de oro, y debajo, dos lunas de plata.


Otros: En campo de oro, un moral de su color, frutado de gules.


Otros: En campo de plata, un león rampante, de sinople, con un capón en sus manos.


Otros: En campo de oro, cinco rosas de gules, puestas en sotuer.


Otros: En campo de gules, una cruz flordelisada de oro.


Otros: En campo de oro, una faja de gules.


Otros: En campo de gules, un águila de plata.


Otros: En campo de oro, una torre de gules, sumada de un guerrero armado y acostada de dos leones rampantes de púrpura, uno a cada lado.


Los de Andalucía: En campo de gules, cuatro hierros de alabarda, puestos en los cantones.


Otros: Escudo partido: 1º, de plata, con un madroño de sinople, y 2º, de azur, con una torre de plata.


Los de Baleares: En oro, cuatro bandas, de gules.


Radicado en Madrid: En oro, un águila, de sable, y en sus garras un cordero, de plata.


Radicado en Orense y extendido a Vigo y Santiago: En plata, tres bezantes, de púrpura. Bordura de azur, con ocho veneras de oro.


Radicado en Leira: En plata, un áncora, de azur.


Radicado en Huelva: En plata, tres losanges, de azur, puestos en faja.


Radicado en Sanlúcar: En oro, dos torres, de azur, puestas en faja.


El Emperador D. Carlos V concedió, por privilegio dado en Madrid a 17 de agosto de 1535, el siguiente escudo de armas a D. Jerónimo Núñez, vecino de Perú y conquistador de Nicaragua: Escudo cortado: 1º, en campo de (a inquirir), dos tigres al natural, afrontados; medio partido, de oro, con un águila rampante, de sable, y 2º, contramantelado: 1º, de azur, con unas gotas de oro; 2º, de sinople, con dos lazos, uno de oro y otro de plata, y el contramantel, de plata, con un peñón ardiendo, sobre ondas de agua de azur y plata.


El Emperador D. Carlos V concedió, por privilegio dado en Talavera a 14 de marzo de 1541, el siguiente escudo de armas a D. Andrés Núñez, vecino de Tenochtitlán, en México: En campo de gules, un castillo de piedra sobre unas gradas de lo mismo, y en su homenaje, una bandera de oro, cargada de un aspa de gules; a la izquierda del castillo, un puente de piedra sobre un río de azur y plata. Bordura de oro, con ocho rosas de gules.