Unceta, Unzueta

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"Unzueta" posiblemente viene de la frase vasca On çu eta ni: “El que quisiese ser bueno alléguese a mí”. Es posible que también se derive de un apellido locativo (Untzueta) que describió un lugar donde crecía la hiedra, habiendo derivado del vocablo "unzue" (hiedra) y el sufijo "-eta".

Los Unzueta provienen de un antiguo linaje vasco según citan las crónicas.

La casa solar primitiva de este apellido radicó en la villa de Eibar, del partido de Vergara. Otras casas hubo en esta última villa y en Guetaria, del partido de Azpéitia, todo en Guipúzcoa.

En Vizcaya moraron los Unceta, en la villa de Lequeitio, del partido de Marquina. También pasaron a Alava.

Dice Lope García de Salazar, que este fue linaje poderoso, del que procedió López Ortiz de Unzueta, a quien heredó su hijo Pedro López y procreó a Ochoa Ruiz de Unzueta, que casó con una señora de la familia de Marzana.

Desde muy antiguo radicó en la anteiglesia de Cenarroza, del partido de Marquina (Vizcaya), una casa armera de este apellido, que algunos autores consideran fue el primitivo solar. Otra hubo en la villa de Orozco, del partido de Bilbao; otra en esta misma villa, y otra en las Encartaciones.

En 1459 se unieron por partida doble las familias Unzueta y Zubieta.

Juan García de Yarza y Jordana Martínez de Ariscuen, Señores de la casa y solar de Zubieta de Lekeitio, tuvieron de su matrimonio por hijas a, María Ochoa y Catalina Ibáñez de Zubieta, las cuales se casaron respectivamente con los hermanos de la casa y solar de Unzueta: Ochoa López de Unzueta y Lope de Unzueta (el mozo).

De la villa de Eibar fue Sancho Sáenz de Unzueta, que casó por los años de 1452, con Dña. Maria López de Ibarra, heredera del Solar de Ibarra, en la citada villa.

En 1461, nació Ochoa López de Unzueta Zubieta-Yarza, heredero de la casa y solar de Unzueta. En 1495 casó con Dña. Mayora Mandrique de Arteaga. Lope de Unzueta fue vecino de Oñate y cofrade de la Hermandad de Nuestra Señora de Aranzazu.

En 1461, Martín de Unceta era vecino de Oñate. El Capitán Antonio de Unceta e Ibarra Urrupain y Jaolaza, probó su hidalguía ante la Justicia ordinaria de Vergara, en 1654.

Martín de Unceta e Ibáñez de Elixalde, padre del anterior, fué Caballero de la Orden de Santiago y probó su hidalguía en Eibar, en 1621.

En 1497, nació Lope Ochoa de Unzueta Arteaga, heredero de la casa Unzueta, que casó en 1524 con María de Gamboa.

Otro Lope de Unzueta, también de vecino de Oñate, pasó a las guerras de Italia, donde murió en 1530. Había casado con Dña. María López de Lazarraga, a la que hizo madre de Francisco y María de Unzueta y Lazarraga.

En 1609, Juan López de Unzueta, natural de Arechavaleta, casó con Dña. Petronila de Galarza, natural de Galarza.

De la casa de Bilbao partió una rama a Chile, y de ella fue Manuel Fernández de Unzueta, bautizado en Bilbao, que casó en la ciudad de Concepción con Dña. Manuela Isabel de Ibieta y Espinosa, con sucesión.

En 1622, Pedro de Unzueta y Arrizabalaga, natural de Eibar, ingreso como Caballero de la Orden de Santiago.

En 1633, Francisco Domingo de Unzueta, también de Eibar, vistió el hábito de Santiago.

En 1637, Juan Bautista de Unzueta, probó su hidalguía ante la Justicia Ordinaria de Mondragón.

De la casa de Ascoaga (en Álava) fue Juan de Unzueta, esposo de Dña. María López de Marmela, y ambos, padres de Pedro González de Unzueta, que casó con Dña. María Ibáñez de Urrutia y fueron padres de Antonio de Unzueta y Urrutia, bautizado el 10 de Agosto de1658, que se unió en matrimonio a Dña. Francisca Zuazua y Mújica, de la que tuvo a Sebastián de Unzueta y Zuazua, bautizado en Ascoaga el 20 de enero de 1691, que celebró enlace con Dña. Marina de Arejola y Leiva, naciendo de esta unión Juan de Unzueta y Arejola, bautizado en Ascoaga el 27 de junio de 1722, que casó con Dña. Antonia de Urigoitia, y fueron padres de Diego Prudencio y Juan Ignacio de Unzueta y Urigoitia. Diego, el mayor, bautizado en Ascoaga el 20 de noviembre de 1746, fue vecino de Briones (Rioja) y el 20 de mayo de 1816 obtuvo Real provisión de Hidalguía en la Chancillería de Valladolid.


Armas


Los de las Encartaciones de Vizcaya: En campo de oro, una cruz de gules, hueca y floreteada, cantonada de cuatro panelas de gules. Las mismas armas usaron los de Orozco y Álava.


La casa solar de Eibar: En campo de oro, un roble de sinople y tres lobos de sable, cebados de sendos corderos de plata, atravesados al pie del tronco. Bordura de gules, con nueve sotueres de oro, alternando, con unas letras del mismo metal, que dicen: "Todos Magnánimos". Estas armas, apenas se diferencian de las primitivo solar de Unceta en la misma villa de Eibar y de las que las casas del mismo apellido en Guetaria, Lekeitio y Vergara.


Otros: En campo de plata, un roble de sinople, y atravesados al tronco, dos lobos pasantes, de sable, lampasados de gules.


Otros: En campo de azur, una espuela de oro.


Los "Unceta": En campo de plata, un roble al natural, terrasado de sinople y atravesado de dos lobos de sable, pasantes y lampasados de gules; bordura de gules, con ocho aspas de oro.


Otros: Escudo jaquelado de plata y sable; bordura de gules, con ocho aspas de plata.


Otros: En campo de oro, una cruz potenzada, de gules.


La casa de la villa de Guetaria: De plata, con un roble de sinople, y dos lobos de sable, lampasados de gules, pasantes al pie del tronco. Bordura de gules con ocho sotueres de oro.

Una rama apellidada Unceta-Murúa, y residente en Vergara, usó esas mismas armas.

El mismo escudo ostentaron también los Unceta-Urquizu, de Vergara, y la casa vizcaína de Lequeitio.