Campos

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Pocos apellidos hay que ostenten mayor y más diverso número de escudos de armas que este de Campos, cuyos remotos orígenes han impedido a los genealogistas más autorizados investigar su formación y cuna.

Es, sin embargo, opinión generalizada entre ellos, que procedió de la comarca conocida en la antigüedad por Campi-Gotorum, y que comprendía lo que después se llamó Tierra de Campos, perteneciente a las provincias de Palencia, León y Valladolid.

En esa comarca radicaron los primitivos solares, de los que procedieron las distintas familias del apellido Campos, que se extendieron por la Península Ibérica, sin exceptuar Portugal, formando casas diversas, alguna de las cuales, como se ha visto en la información del apellido Campo, usaron en singular el nombre del linaje.

En Cantabria tuvo casas solares en la Merindad de Trasmiera.

A Vizcaya pasó una rama dimanada del solar de Trasmiera, y de esta rama fue el infanzón Alonso de Campos, que en 1238, y llevado del espíritu aventurero, tan común en aquella época, pasó a servir, con otros caballeros vizcaínos, al Rey don Jaime I de Aragón, en la conquista de Valencia.

Mossén Jaime Febrer cita en sus Trovas: El infanzón Alfonso Campos vino de Bilbao a servir de aventurero y a su propia costa, en la conquista de Valencia. Sirvió en la guerra de esta ciudad, dando evidentes pruebas de su noble sangre. Estando el ejército sobre Murcia, un soberbio negro de Etiopía se acercó, y retó a los cristianos, Alfonso aceptó el desafío, y al primer encuentro venció al moro, postrándolo a sus pies.

Esas armas, ya acrecentadas, las han usado en Vizcaya diversas ramas de este linaje, por considerarse, sin duda, originarias de la misma a que perteneció Alonso de Campos.

Algún tratadista estima que de este mismo guerrero proceden también ramas de Campos establecidas en Andalucía. Pero es de advertir que en esta región, y también en Vizcaya, hay otras familias del apellido Campos, que reconocen tronco distinto.

En Castilla tuvo casas solares en Merindad de la Bureba (Burgos), en la villa de Becerril de Campos (Palencia), en la provincia de León, y en Medina de Ríoseco, Simancas y Villabrágima (todas en Valladolid), documentadas en el siglo XVI.

En Extremadura tuvo casa en Don Benito (Badajoz).

En la villa de Elciego (Álava) moró otra familia Campos, de la que descendió Lino de Campos y Menditibar, nacido en San Juan de Luz (Francia) y Caballero de Carlos III, en 1835.

En Guipúzcoa tuvo casas solares en la villa de Idiazábal y en el valle de Léniz.

En Vizcaya tuvo casas solares en la ciudad de Orduña, su dueño Martín de los Canpos, documentada en la Fogueración vizcaína de 1511, y en la villa de Portugalete, su dueño Pedro de los Canpos, y en Valmaseda, su dueño Juan de Canpos, documentadas en la Fogueración de 1514, y en la villa de Bilbao y en las Encartaciones.

En Galicia, Guernica (Vizcaya) y Álava hubo también familias del apellido Campos, que debieron dimanar del mismo solar y tronco que los Hernández del Campo, extendidos por las comarcas de Sequeros y Ledesma, en la provincia de Salamanca, pues la semejanza de sus armas así parece indicarlo.

En Navarra radicaron sus casas solares en la villa de Falces, de la Merindad de Olite, sus dueños Martín de Campos y Pero Campos, documentadas en la Fogueración navarra; en la ciudad de Cascante, de la Merindad de Tudela, y en la villa de Cortes, de la Merindad de Tudela, documentadas en el siglo XVI.

En Áragón tuvo casas solares en Mediana, su dueño Pedro Campos; en la ciudad de Zaragoza, su dueño Johan de Canpos, Notario; en Daroca, su dueño Johan de Campos; en Cariñena, sus dueños Matheu de Campos y Miguel de Campos; en Monreal de Ariza, su dueño Gil de Canpos; en Carenas, su dueño Joan de Canpos; en Paracuellos de Jiloca, su dueño Anthón de Canpos; en Maluenda, su dueño Martín de Canpos; en Miedes, su dueña Joanna de Campos; en Calatayud, sus dueños Pedro Canpos y Vicent Canpos; en Erla, su dueño Martín Campos; en Luna, sus dueños García de Campos, Miguel de Campos, Martín de Campos y Pero Campos; en Uncastillo (todo en Zaragoza), su dueño Bartholomeu Campos; en Cañizar del Olivar, su dueño Gil de Campos; en Ejulve, su dueño Johan de Campos; en Jarque de la Val, su dueño Anthón de Campos; en Cuevas de Almudén, su dueño Paricio de Campos; en Camarillas, su dueño Goncalbo de Campos; en Állepuz, su dueño Johan de Campos; en Castelvispal, su dueño Anthón Campos; en Lidón, su dueño Joan de Campos; en Montalbán, su dueño Domingo de Campos; en Tronchón, su dueño Mossén Johan Campos; en Mirambel, su dueño Nicolau Campos; en Fortanete, sus dueños Pascual de Campos y la viuda de Pascual de Campos; en la ciudad de Teruel, sus dueños Mossén García de Campos, Johan de Campos, Micer Campos y Martín de Campos; en Alfambra, su dueño Martín de Campos; en Royuela, su dueño Martín de Campos; en Alpeñés, su dueño Johan de Campos; en Rubielos de la Cérida, su dueño Miguel de Campos; en Bañón (todo en Teruel), su dueño Johan de Campos; en Lanaja, sus dueños Gil de Campos, Pedro de Campos y Martín de Campos, y en Bielsa (ambas en Huesca), sus dueños Bernat de Campos, Arnalt de Campos, Domingo Campos y Johan de Campos, documentadas en la Fogueración aragonesa de 1495, y en Jaca (Huesca) y en Valdecuenca (Teruel).

En Cataluña tuvo casas solares en Gurb (Barcelona), su dueño Joan Campos; en Ulldecona (Tarragona), su dueño Arnau de Campos; en Arnés (Tarragona), su dueño Joan de Campos, y en Roselló (Lleida), su dueño Joan Campos, documentadas en la Fogueración catalana de 1553.

Aparicio de Campos y Pascual de Campos era vecinos de Teruel en 1384-1387. Pedro de Campos era vecino de Ulldecona (Tarragona) en 1497. Vicent Campos y Doña Campos, de Teruel, era vecinos de Castellón de Plana en 1398. Antón de Campos y Martí de Campos, de Teruel, eran vecinos de Morella (Castellón) en 1396. P. de Campos fue de los primeros repobladores de Catí (Castellón) en 1240. Aparici de Campos, Pere Campos y Ramón Campos eran vecinos de Olocau del Rey (Castellón) en 1396. Jordá de Campos y Vicent de Campos eran vecinos de Portell de Morella (Castellón) en 1396. Domingo de Campos, Johan de Campos y Pere Campos eras vecinos de Forcall (Castellón) en 1396. Arnau Campos y Pere Campos, ambos de Teruel, eran vecinos de San Mateo (Castellón) en 1379. Pere Campos era vecino de Villafamés (Castellón) en 1379. Pere Campos, de Teruel, era vecino de Burriana (Castellón), en 1481. Domingo Campos y Johan de Campos, ambos de Teruel, fueron vecinos de Onda (Castellón) en 1379. Domingo de Campos, Joan de Campos y Valero de Campos eran vecinos de la ciudad de Valencia entre 1354-1373. Domingo de Campos, de Teruel, fue vecino de Moncada (Valencia) en 1379. Johan de Campos y Johan de Campos, ambos de Teruel, eran vecinos de Xirivella (Valencia) en 1379. Pere de Campos y Salvador de Campos eran vecinos de Alcudia de Carlet (Valencia) en 1377. Sanxo de Campos, de Teruel, era vecino de Gandía (Valencia) en 1373. N. Campos, N. Campos y N. Campos, de Teruel, eran vecinos de Alcoy (Alicante) entre 1296-1314. Domingo, Domingo, Domingo, Johan y Romeo Campos eran vecinos de Segorbe (Castellón) en 1421. Garci Campos era vecino de Jérica (Castellón) entre 1343-1369. García de Campos, de Teruel, fue de los primeros repobladores de Jérica en 1366-1378.

Probaron su nobleza ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, en los años que se indican: Bernardo Campos, vecino de Villafañe (León), en 1758; Francisco de Campos, vecino de Villafañe, en 1760; Joaquín de Campos, vecino de Cifuentes (Guadalajara), en 1732; Bartolomé de Campos Castañeda, vecino de Castromocho (Palencia), en 1654; José Manuel de Campos y Echevarría, vecino de Treviño (Burgos), en 1750; José Antonio y José Francisco Javier de Campos, vecinos de Madrid, en 1806; Juan y Lope Campos, vecinos de Valdivieso, en 1533; Cristóbal de Campos Castañeda, vecino de Gatón, en 1714; Rodrigo de Campos, vecino de Gatón y Valdivieso, en 1597; Ceferino, Fernando y José de Campos, vecinos de Valle, en 1745, y Hernando de Campos, vecino de Fuenmayor (La Rioja), en 1568.

Probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Granada: Alonso de Campos, vecino de Don Benito (Badajoz), en 1545; Andrés Campos e hijo, vecinos de Don Benito, en 1537; Andrés Campos, vecino de Don Benito, en 1603; Francisco Campos, vecino de Don Benito, en 1537; Lucas Campos, vecino de Jaén y Torre del Campo (Jaén), en 1682; Miguel de Campos, vecino de Valverde de Mérida (Badajoz), en 1607; Miguel de Campos e hijos, vecinos de Fondón (Almería), en 1771; Diego Campos Botía, vecino de Mula (Murcia),en 1738; Luís Bernabé Campos Cerero, vecino de Gelves (Sevilla), en 1769; Agustín Campos de Orellana Carrasco, vecino de Medellín (Badajoz), en 1696; Pedro Campos y Toro, natural de Antequera (Málaga), originario de Oloron (Francia) y vecino de Málaga, en 1793, y Antonia Fernández Trompeta y Molina, vecina de Colomera (Granada), madre de Juan Bautista, María de la Concepción y María de las Angustias Campos y Molina, en 1788.

Jaime de Campos, vecino de Rubielos (Teruel), obtuvo privilegio de su hidalguía para sí y sus hijos por línea directa de varón, y sin pasar a sus nietos, sin perjuicio de la hidalguía de sangre que pude tener el 23 de Julio de 1709.

Manuel y Juan Campos de Orellana fueron Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén desde 1732.

Pasaron a Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Estados Unidos, Filipinas, México, Puerto Rico y República Dominicana.


Armas


La casa de la Merindad de Trasmiera (Cantabria), los de Castilla y León y sus ramas, traen: En campo de gules, un león rampante, de oro.


Las del infanzón Alfonso Campos y otras ramas de esa misma casa en Bilbao, Guernica, Encartaciones de Vizcaya, Guipúzcoa, Valencia y Cataluña ostentan ese escudo acrecentado en la siguiente forma: Escudo mantelado: 1º y 2º, de oro, con dos crecientes de azur afrontados, y la manteladura de gules, con el león rampante de oro. 


Los de Guernica (Vizcaya), traen: En campo de sinople, un sotuer de oro.


Otros de la Vascongadas, traen: En campo de oro, un sotuer de azur acompañado de cuatro rosas de gules.


Los de Sevilla y Maracaibo, traen: En campo de plata, cinco cabezas de moro al natural, puestas en sotuer.

Estas armas concedidas por el Rey de Armas Francisco José de la Rúa y Astorga, aparecen en el expediente del Guardia Marina Mariano de Campos y Rojas, natural de La Paz en 1777, año 1794.


Otros Campos, que radicaron en Toledo, usaban: Escudo jaquelado de oro y gules.


Los originarios de Corral de Almaguer (Toledo), según Vicente de Cadenas, usan: Escudo jaquelado de veinte piezas, diez de gules y diez de oro.


Los originarios de Linares, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, una faja, de gules, acompañada de diez panelas, cinco arriba y cinco abajo, de gules.


Los Campos de la casa de Loja y sus ramas usan: En campo de oro, un árbol de sinople, terrasado del mismo color, y dos lobos, de su color natural, atravesados al pie del tronco.


Otros Campos, traen: Escudo cortado: 1º, en campo de gules, una torre, de oro, almenada y mazonada de sable, y 2º, en campo de plata, un león rampante, de gules.


La casa de la Jacetania y los de Jaca, Zaragoza Calatayud, Terrer, Daroca, Albaracín, Teruel y Baleares, traen: En campo de oro, dos árboles de sinople y dos leones de gules, empinados a cada tronco. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Los del barrio de La Tejera, del valle de Carranza, y los de Bilbao, usan: Escudo cortinado: 1º y 2º, en campo de oro, un creciente de azur, y 3º, en campo de gules, un león rampante de oro.

La casa del valle de Carriedo y las que de ella dimanaron tienen: En campo de oro, tres fajas de veros de azur y plata, y bordura de plata, con ocho armiños de sable.

La rama de esa misma casa en Burgos modificó las anteriores armas, organizándolas así: En campo de plata, tres fajas de veros de azur y oro, y el jefe, también de plata, con un águila de sable.

Los Campos o Campo, de las Montañas de Burgos y valle de Carriedo, según Francisco Lozano, traen: Escudo cortado: , en campo de plata, un águila de sable volante, y 2º, en campo de plata, tres fajas de veros de azur y oro. Bordura de plata con ocho armiños de sable.

La casa de la Merindad de Bureba y sus ramas de Segura e Idiazábal (Guipúzcoa) y Cantabria traen: En campo de plata, un árbol de sinople, terrasado de lo mismo, y cinco cabezas de moro degolladas y con turbantes de azur, puestas en la terrasa al pie del tronco del árbol. Estas fueron las primitivas.

Después usaron los Campos de ese mismo solar este otro escudo: En campo de oro, un árbol de sinople y dos leones, de gules, empinados a su tronco. Bordura de plata, con cinco cabezas de moros degolladas y con turbantes de azur. Algunos ponen en esa bordura ocho cabezas de moros alternando con ocho sotueres de gules.

El caballero Iñigo de Campos, descendiente de ese mismo solar de la Merindad de Bureba e hijo de la rama que tuvo casa en la villa de Idiazábal (Guipúzcoa), volvió a modificar las armas primitivas, como ya se dijo, organizándolas así: En campo de gules, un castillo de oro, terrasado de sinople, y en su torre de homenaje una bandera de plata, cargada de un creciente de gules siniestrado. En la terrasa, al pie del castillo, cinco cabezas de moros degolladas, con turbantes de azur. Bordura de plata, con ocho sotueres de gules.

    Estas armas son las que figuran en las certificaciones de hidalguía y blasones que Zazo y Rosillo dio a José Antonio de Campos, a José Manuel de Campos y Echeverría y a los hijos de éste, todos descendientes de la citada casa de la villa de Idiazábal.

La rama de León, dimanada también del solar de la Merindad de Bureba, tiene estas otras armas: En campo de plata, un árbol de sinople, terrasado de lo mismo y acompañado de cinco cabezas de moro degolladas y con turbantes de azur, puestas: dos en los cantones del jefe, dos en los flancos y una en punta, al pie del tronco del árbol. Bordura de azur, con ocho flores de lis de plata, y en la parte superior de esta bordura, entre las flores de lis, otras dos cabezas de moros degolladas y con turbantes de plata.

Los Campos, de Canarias, originarios de Portugal, usan: En campo de sinople, un castillo de plata, acompanado de cinco estrellas del mismo metal.

Los Campos de Galicia tienen las mismas armas que los Hernández y Fernández del Campo que radicaron en las comarcas de Sequeros y Ledesma, de la provincia de Salamanca. Dichas armas se organizan así: En campo de azur, un sotuer de oro, acompañado de cuatro flores de lis del mismo metal. Bordura de plata, con ocho crecientes de azur.

Otros Campos de Galicia, según Cotarelo, traen: Siete escaques, de sinople, alzados, y ocho de oro, en campo de azur. Descripción que pugna con las leyes de la Heráldica. Acaso quiso decir estas otras armas: Siete jaqueles de gules, alzados sobre ocho hundidos, de oro.

En el Palacio Campos, del barrio de Traña, de la anteiglesia Abadiano, junto a un escudo de Muncharaz, constan las siguientes armas para los Campos: Escudo cortado: 1º, un castillo con una torre del homenaje, y a sus lados dos banderas, y 2º, cinco cabezas de moro degolladas y con turbantes.

Los originarios de Corella (Navarra), según Vicente de Cadenas, traen: Escudo partido: , en campo de gules, un león rampante, de oro, y , en campo de oro, una cruz, de gules.

La casa de Campos en Teruel y sus ramas de Zaragoza, Daroca y Valdecuenca, traen: En campo de azur, un león rampante de plata, y bordura de plata, con ocho leones rampantes de gules.

Los de Mallorca usan: En campo de oro, un ramo de lirio, con su tronco y hojas de sinople.

Los de Becerril de Campos y sus ramas traen: En campo de gules, nueve torres de oro, puestas en tres fajas y bordura de este mismo metal, con ocho castillos de azur.

Otros ponen nueve torres o castillos de plata en campo de gules y bordura de azur, con diez castillos de oro.

Las Campos de Praves y Las Pilas (Cantabria), ponen solamente cinco torres en sotuer en el campo del escudo y ocho castillos en la bordura.

La casa de Don Benito, en Extremadura, trae: Escudo partido: 1º, de gules, con tres fajas jaqueladas de oro y sable, en dos órdenes, y bordura de sinople, y 2º, de oro, con diez figuras de plata, y bordura de sable.

Estas armas constan en el expediente de pruebas de nobleza del Caballero de Alcántara Pedro Campos Orellana y Carrasco, y en las dos borduras de sus particiones hay escritos unos lemas en letras de plata, que no hemos podido interpretar por estar las palabras en abreviatura.

En el expediente del Caballero de la Orden de Alcántara de Pedro Nicomedes Campos de Orellana y Calvo, natural de La Haba (Badajoz), año 1861, constan las siguientes armas: Escudo partido: , en campo de sinople, tres barras curvas de gules, y , en campo de azur, diez roeles de oro.

En la calle de los Aranda, de la ciudad de Granada, constaban las siguientes armas: Un árbol terrasado y dos leones rampantes contramirándose. Bordura con dieciocho losanges.

Los de Granada, según Francisco Fernández de Béthencourt, traen: En campo de oro, un árbol terrasado de sinople, atravesado de dos zorras de su color natural, andantes, la primera contornada, al pie del tronco.

Otros, en Portugal, tienen: En campo de azur, tres cabezas de león de oro degolladas, lampasadas de gules y puestas en triángulo mayor.

Los radicados en Punta Arenas (Chile), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, un árbol, de sinople, con dos leones, de gules, empinados a su tronco. Bordura de plata con siete cabezas de moro. Divisa: "Campi tui replebuntur ubertate".

Finalmente, diremos que en Flandes tuvo asiento una familia de este apellido, cuyas armas se organizan así: En campo de plata, tres fajas de gules brochantes sobre ellas, tres barras del mismo color.