Castellón

Versión de impresión

Los de este apellido proceden de Cataluña, probablemente de la villa de Castelló de Ampurias (cuyo nombre debieron tomar), en la provincia de Girona.

Onofrio Menescal, en su catálogo de los linajes nobles de Cataluña, hace memoria de los Castellón.

Pasaron a Aragón y desde Aragón a la ciudad de Murcia.

En Aragón tuvo casas solares en Alfajarín, su dueño Pascual de Castellón; en Caspe, su dueño Johan Castellón; en Ejea de los Caballeros, su dueño García Castellón; en La Muela, su dueño Salvador de Castellón; en la ciudad de Zaragoza, sus dueños Anthon de Castellón, García de Castellón, Jayma de Castellón y Micer Luys de Castellón; en Perdiguera, su dueño Martín de Castellón; en Villamayor (todo en Zaragoza), su dueña la viuda de Castellón; en Alcañiz, sus dueños Vicent de Castellón, Vertholomeo Castellón, Vertholomeo de Castellón, Jayme Castellón, Anthón de Castellón y Joan Castellón; en La Fresneda, sus dueños Salvador Castellón, Grabiel Castellón; en Lidón, su dueño Martín Castellón; en Cañada de Benatanduz (todo en Teruel), su dueño Pedro Castellón; en Ponzano, su dueño Martín de Castellón; en Castellón de Monegros, sus dueños Nadal de Castellón y Nadal de Castellón; en Pozán de Vero, su dueño Pedro Castellón; en Alquézar, su dueño Antón de Castellón; en Radiquero, su dueño Johan de Castellón; en Mediano, su dueño Antoni Castellón; en Morillo de Tou, su dueño Pedro Castellón; en Torrelisa, su dueño Anthoni Castellón; en Rañín, su dueño Johan de Castellón; en Salinas de Trillo, su dueño Pedro Castellón; en Panillo, sus dueños Antoni Castellón, Bernat de Castellón y Anthoni Castellón de Salinas; en Troncedo, su dueño Marquo Castellón; en El Grado, su dueño Jayme Castellón, y en Benabarre (todo en Huesca), su dueño Mossén Castellón, documentadas en la Fogueración aragonesa de 1495, y en Daroca (Zaragoza). P.D. de Castellón fue vecino de Daroca en 1230.

Bernal Castellón era Regidor añal de Murcia el año de 1395. Lázaro Castellón fue llamado al Concejo por Collaciones el año de 1410, y de esta manera siguieron ocupando los de este linaje los cargos públicos y de gobierno de la ciudad mencionada. En tiempos de los Reyes Católicos, Pedro Castellón, vecino de Murcia, ingresó en la Orden de Santiago. Fue también Corregidor de la ciudad de Cáceres en 1497, y después, durante muchos años, Alcaide del alcázar y fortaleza de Murcia.

Pedro Esteban Castellón, vecino de Zaragoza, ganó proceso de infanzonía ante la Real Audiencia de Aragón, en 1641.

En Navarra tuvo casa solar en la villa de Peralta, de la Merindad de Olite, su dueño Johan Castellón, documentada en la Fogueración navarra de 1329. En Galicia tuvo casa solar en tierra de Lemos.

También hay de este apellido en Castilla y en Portugal.

Pasaron a Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Estados Unidos, Filipinas, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico y El Salvador.

Ramón de Castellón fue padrino del Infante don Fernando de Aragón. Otro Ramón de Castellón fue el que llevó el apellido a Murcia y está inscrito entre los caballeros pobladores de dicha ciudad en el libro de la población.   

Juan Castellón y Lorenz, natural de Caspe, presbítero, fraile de obediencia de la casa y convento de San Juan, de Caspe, y fue religioso de la Orden de San Juan de Jerusalén, en la que ingresó en 1623. Era hijo de Jaime Castellón y de Isabel Lorenz.

Probaron su limpieza de sangre para ejercer cargos del Santo Oficio de la Inquisición: Alonso de Castellón, natural de Córdoba, Bachiller de Cánones, Oficial de notaría de la Rota en Roma, para Secretario del Secreto, en Córdoba (hijo de Juan de Castellón, Secretario del Santo Oficio de Córdoba), en 1565, y su mujer Isabel de Torres, natural de Toledo; Luis Castellón del Campo, natural de Valencia, para Notario, en Valencia, en 1583, y su mujer Magdalena Taviano Estrada, natural de Valencia; Juan de Valdespino Guilisarte, natural de La Habana, para Alguacil, en Cartagena de Indias, en 1693, y su mujer Bernarda Castellón y Lara Bohorquez, natural de La Habana, y Hernando Castellón, Capellán de los Reyes nuevos y Receptor de la Inquisición de Toledo, en Toledo, en el siglo XVIII.   

Juan Castellón y Castellón, natural de la ciudad de La Habana (Cuba), ingresó en la Real Compañía de Guardias Marinas en 1717. Era hijo de Francisco Castellón y de Jacinta Castellón.

Rafael Castellón y Ximénez hizo información de limpieza de sangre para ingresar en el Real Seminario de San Telmo de Sevilla en 1786.


Armas


En Cataluña, Aragón y Murcia traen: En campo de azur, un castillo de plata, puesto sobre una peña de su color, rodeada de aguas de azur y plata. 


Los de Cataluña, según Juan del Corral, usan: En campo de oro, un castillo de sinople con puertas y ventanas de oro.


Otros Castellón, según Jorge de Montemayor, tienen: En campo de gules, tres castillos de oro. Bordura de sable.


Otros: En campo de oro, un árbol, de sinople, frutado de oro y acompañado de dos torres, una a cada flanco.


Los Castellón de Portugal, según Fray Francisco Lozano, ostentan: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de plata, dos fajas ondeadas de azur, y 2º y 3º, en campo de sinople, una torre de plata.


En el expediente del Caballero de la Orden de Alcántara Agustín de Cárdenas y Chacón Castellón y Herrera, natural de La Habana (Cuba), año 1818, constan las siguientes armas para los Castellón: En campo de azur, una torre donjonada sumada de una cabeza de león.


Los de tierra de Lemos (Galicia) usan: En campo de sinople, dos castillos de plata, una espada quebrada en medio de ellos y tres flores de lis en lo alto.


Otros: En campo de plata, un león rampante de gules en cuyas manos soporta un castillo del mismo color.

Otros: Escudo partido: 1º, En campo de azur, un castillo de plata, puesto sobre una peña de su color, rodeada de aguas de azur y plata, y 2º, en campo de sinople, una fortaleza al natural, con un río a un lado, y, en punta, un yugo de oro y cuatro cabezas de indios, y bordura de gules, con ocho llaves de plata.

Los de Zaragoza traen: En campo de azur, un castillo de oro, orpasado de azur, de cuya puerta guardada por un rastrillo de plata nace un dragón de sinople, linguado de gules.

Los de Aragón usan: En campo de gules, un castillo de oro, adiestrado de un puente levadizo de oro.

Jácome de Castellón, vecino de la ciudad de Santo Domingo de la isla La Española (Antillas), Alcaide de la fortaleza de Cumaná, obtuvo del Emperador Don Carlos V en Toledo el 14 de Noviembre de 1528, la siguiente certificación de armas: En campo de sinople, una fortaleza o torre y en un lado el río Cumaná, y al pie de ella un yugo de oro, y cuatro cabezas de indios. Bordura de gules con ocho llaves de plata.

Pero Guillén de Castellón, Ricohombre de Navarra a principios del siglo XIV, usaba: En campo de sinople, un castillo de oro, adiestrado de una celada de plata y siniestrado de una espada de plata guarnecida de oro, acompañado en punta un lobo andante de plata.

Alonso de Castellón, vecino de la ciudad de Sevilla, obtuvo la siguiente certificación de armas: "Un escudo que en lo alto del en una esquina del a mano derecha esté un castillo de plata que sale por la puerta del un león de su color en campo de roxo, y en lo demás del dho escudo esté un hombre armado de çelada y cota y coraçias con una espada en la mano herido de sus heridas y detrás del otro (sic) caballo que está cansado y de color castaño y mucha gente de guerra que está peleando con el con arcabuces y alabardas y al los pies del tenga su pica ensangrentada y dos muertes y un letrero que sale del dho hombre herido que diga por mi Rey de color roxo y las letras de oro todo lo qual de sus colores en campo verde y por orla en campo de azul cinco alabardas de ellas rotas y tres arcabuçes y por timble y divisa un hielmo abierto y el letrero encima como va dentro con follajes de azul y oro".