Aldana

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Arrancan muchos autores de tiempos tan remotos para explicar el origen y primitivo solar de este linaje, que es punto menos que imposible comprobar la certeza de los datos que unos y otros aportan.

Ante esa dificultad, que consideramos insuperable, no nos queda otro camino que limitarnos a recoger las distintas versiones que los tratadistas más autorizados dan respecto de ese origen y primitivo solar, procurando apartar de ellas los datos que a todas luces carecen de fundamento lógico, y utilizando únicamente, los que parecen tener mayores garantías de exactitud.

Una de esas versiones dice que el linaje de Aldana procede de Teodorico, Rey de los ostrogodos en Italia, que vino a gobernar España por los años de 507, durante la menor edad de su nieto el Rey godo Amularico, hijo de Alarico II y de la esposa de éste llamada Teodegonda, que era hija natural del citado Teodorico. Este, según afirma la versión a que nos referimos, dejó dos hijos en España. Uno de ellos fue Severiano, Duque de Cartagena, casado con Teodora. El otro, que se llamó Suero, hizo su asiento en Galicia y fundó en ella el solar de la casa Aldana, a una jornada de la ciudad de Santiago de Compostela. A partir de este punto, se cortan los datos que pudiera continuar ofreciendo esta versión para conocer la descendencia de ese Suero, y, por lo tanto, el paulatino desenvolvimiento de la familia Aldana. La primera noticia que vuelve a aportar es la relativa a un Hernán Pérez de Aldana, fundador del apellido Maldonado; pero hay que dar un salto de siglos para llegar desde el mencionado Suero a este Hernán, que consideran descendiente suyo.

De acomodarnos nosotros a esa versión, nos veríamos también obligados a dar ese salto; mas como existe otra mantenida asimismo por tratadistas ilustres, que con más, amplia y perfecta relación de continuidad explica el desenvolvimiento de la familia Aldana, hasta llegar a ese citado caballero Hernán Pérez de Aldana, fundador del apellido Maldonado, a ésta vamos a referirnos para ir así formando, con el mayor acopio posible de datos, la información histórica, genealógica y heráldica del linaje que nos ocupa.

Dice esta nueva versión que la familia Aldana tuvo su origen en los que primitivamente usaron el apellido Aldana, junto con el patronímico Arias, denominándose Arias-Aldana, los cuales se pretende que tuvieron por progenitor al Rey Ariamiro o Artamiro, octavo Monarca de los suevos de Galicia en el año de 517.

Gándara afirma que Ariamiro, Ariano y Arias son un mismo nombre, y de ahí el patronímico Arias con que se apellidó la mencionada familia.

En la provincia de Cáceres radicó una importante rama del linaje Aldana, con casas solariegas en dicha ciudad y en la villa de Alcántara, de dicha provincia. De la casa de la ciudad de Cáceres fue: Alonso de Aldana y Golfín de Figueroa, natural de Cáceres, Caballero de Alcántara en 1641, que efectuó su enlace con Francisca de Chaves y Orellana, natural de Trujillo (hija de Cristóbal de Chaves y de su mujer Juana Orellana, ambos también de Trujillo), y de esa unión nació Fernando de Aldana y Chaves, nacido en la citada ciudad y también Caballero de Alcántara, en cuya Orden ingresó en 1675.

Cita mosén Jaume Febrer en sus Trovas: «Alfonso de Aldana, hijo natural de Suero de Aldana, que vino con su padre a la guerra, mostró su belicoso espíritu, asaltando la barbacana de Murcia, y haciendo frente a los rebeldes, despreciando todo riesgo. El Rey agradecido, le mandó añadir a su escudo tres coronas de oro sobre campo verde, y dio una rica espada, que puso en medio de las coronas, y dejando su antigua divisa, tomó esta nueva en reconocimiento y obsequio al favor del Re. Quedó por Gobernador de Orihuela.»     

También cita mosén Jaume Febrer en sus Trovas: «Cuando don Alfonso Rey de Castilla quiso castigar a los rebeldes de Murcia, y acompañado de los leales, les hizo la guerra; el burgalés Aldana vino a ésta, con la gente que recogió y juntó en sus montañas, sirviendo hasta el vencimiento de los rebeldes, y quedar él premiado. En su escudo pintaba cinco flores de lis de oro, que adquirió por herencia, y colocó en él sobre campo encarnado. Los Reyes Alfonso y Jaime I de Aragón le estimaron mucho.»  

De la casa de la villa de Alcántara procedió Francisco Aldana y Hurtado, bautizado en Madrid el 25 de Octubre de 1608, Paje del Duque de Lerma y Caballero de Santiago, en cuya Orden ingresó en 1653.

A la Orden de San Juan de Jerusalén pertenecieron: Fernando de Aldana Ulloa Sánchez Martínez de Mayorazgo y Ulloa, vecino de Cáceres, en 1530; Hernando de Aldana, en 1531; Bernardino de Aldana, en 1566; Fernando de Aldana, natural de Alcántara, en 1574; Hernando de Aldana, en 1575; Fernando de Aldana, natural de Cáceres, en 1588, Fernando de Aldana, en 1591; Rodrigo de Aldana, en 1608, y Rodrigo de Aldana, natural de Cáceres, en 1616.

Probaron su nobleza para ingresar en la Real Compañía de Guardias Marinas: José Aldana y de Ortega, natural de Sanlúcar de Barrameda, en 1774, y José María de Aldana y Pérez Rojo, natural de Cartagena, en 1800.

Probaron su nobleza ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid en los años que se indican: Martín de Aldana, vecino de Miranda de Ebro (Burgos), en 1549; Gonzalo y Alonso de Aldana, vecinos de Casarrubios del Monte (Toledo), en 1551; Cristóbal y Juan de Aldana, vecinos de Covarrubias (Burgos), en 1579; Martín y Cristóbal de Aldana, vecinos de Sevilla, en 1596; Gonzalo de Aldana Noreña, vecino de Robledo, en 1625, y Javier José de Aldana, vecino de Santander, en 1772.

Ante la Real Chancillería de Granada litigaron su nobleza: Alonso de Aldana, vecino de Altarejos (Cuenca), en 1538; Cristóbal de Aldana, vecino de La Puebla, en 1698; Cristóbal y Martín de Aldana, vecinos de Sevilla, en 1598; Gaspar de Aldana, vecino de La Parrilla, en 1513; Gonzalo de Aldana, vecino de Cáceres y hacendado en Sierra de Fuentes (Cáceres), en 1581; Martín de Aldana, vecino de Sevilla, en 1598; Diego Aldana Córdoba, vecino de Llerena (Badajoz), en 1536, y Francisco Aldana y Sotomayor, vecino de Málaga, en 1631.

Santos Martínez de Aldana, natural de Azuaga (Badajoz), probó su nobleza para ejercer el cargo de Familiar ante el Santo Oficio de la Inquisición de Llerena, en 1581, con su mujer Juana de Aldana.

En el Archivo de Simancas se custodian los expedientes de privilegio de hidalguía confirmados para los caballeros Fernando de Aldana y Hernando de Aldana, este último vecino de Azuaga, y a sus descendientes por sus servicios realizados en el año 1553.

Su Santidad Pío IX concedió en 1911 título de Conde de Aldana, reconocido en España, a José Maldonado y Jiménez de Pedro.

García Aldana Rojo del Barco y Carrascal, natural de Alcántara, probo su nobleza para ingresar como religioso en la Orden de Alcántara, en 1589.

Entre los Caballeros Hijosdalgo recibidos en el Estado Noble de Madrid y que entraron en suertes, ejerciendo los cargos del Ayuntamiento, figuraron los siguientes del linaje Aldana: Francisco de Aldana, en 1660; José y Martín de Aldana, en 1611, y Francisco de Aldana y Espinosa, en 1725.

Lorenzo Aldana y García de Medina fue Maestrante de Zaragoza en 1884.


Armas


Las armas primitivas del solar de Aldana, en Galicia, eran, las siguientes: En campo de oro, dos lobos de púrpura.


El Caballero Alfonso de Aldana, que cita Mossén Jaime Febrer y que asaltó la barbacana de Murcia, quedando después por Gobernador de Orihuela, tomó por armas, por concesión de su Monarca: En campo de sinople una espada de plata guarnecida de oro, cargada al pie de una corona de oro y acostada el jefe de dos coronas de oro.


Las de Juan de Aldana, noble burgalés, que nombra Jaume Febrer en sus Trovas y otros de Valencia traen: En campo de gules, cinco flores de lis de oro en souter.

El doctor Labayru dice que una rama de Aldana que se estableció en la merindad de Zornoza, en Vizcaya, y algunos de Álava, traía el escudo de gules con las cinco flores de lis de oro, puestas en sotuer, pero añadiéndole este lema: "Pacem do vobis", que quiere decir: "Doy la paz".


Las antiguas del Reino de Galicia, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de oro, dos lobos de gules, puestos en palo.


Las casas solares de León y Vitoria traen: Escudo de oro, con un árbol de sinople y dos lobos, de sable, pasantes al pie del tronco. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro.


Los de la casa solar, muy antigua, sita en las anteiglesias vizcaínas de Amorebieta y Murueta, ostentan estas otras armas: Escudo cortado: 1º, en campo de gules, una cadena de oro, y 2º, en campo de oro, dos vacas andantes de gules con collares de oro y azur, puestas en palo; medio partido, también de oro, con tres fajas de azur.


Otros cambian las citadas fajas por cinco flores de lis de plata, perfiladas de oro y azur.


El Emperador Don Carlos V concedió, en premio de los servicios que le había prestado, al caballero Juan de Aldana que, como ya hemos dicho, al hacer prisionero en la batalla de Pavía al Rey Don Francisco I de Francia, tomó su espada, su puñal y el collar que llevaba, con la insignia del Toisón de Oro. He aquí como Martín de Viciana refiere esa concesión: "Y por que armas ganadas por Capitán en vencimiento y prisión de Rey tan puxante, no quedasen en olvido, y sin gloria del vencedor, el Católico Emperador, hallándose personalmente en campo y con exército contra Túnez y en su servicio el dicho Aldana, le concedió y otorgó a él y sus sucesores por nuevas armas, un escudo en campo colorado tres coronas reales, asentadas, la una en la punta del escudo y las dos pareadas en chief, y una espada elevada que suba de la punta y pase por medio de la corona, y suba a lo alto sin tocar a las otras dos, según de esta concesión de armas parece con privilegio dado en el Real exército contra Túnez XX de Julio, año MDXXXV".

Termina Viciana diciendo: "El blasón destas armas está bien entendido, por que el Rey de Francia fue preso, y el Rey de Escocia y el Rey pretenso de Navarra también vencidos: así que de los tres Reyes, tres coronas se toman, y por orla del escudo el collar del Toysón, y por timbre un yelmo cerrado con una Salamandra, y un mote que dize: Nutrisco extinguo".

Esas mismas armas traen los Aldana de Valencia, los de la casa solar de Darnius, en la provincia de Gerona, y otros de Cataluña, sin duda porque proceden de los de Valencia.


Los originarios de Alcántara (Cáceres) y sus ramas en Nápoles en 1501, Lucera y Florencia (Italia), según G.B. Di Crollalanza, traen: En campo de gules, una espada de plata, guarnecida de oro, con la punta hacia arriba, acompañada de tres coronas de lo mismo, puestas una en jefe y una a cada lado.


Otros, en Vizcaya, según el doctor Labayru, traen: En campo de sinople, una vaca, a la que prende con la boca un lebrel. Bordura de gules, con ocho veneras de oro.


Otros, también en Vizcaya y en otros puntos, ostentan escudo de azur, según Labayru, con un cisne blanco sobre ondas de azur y plata.


Otros, también en Vizcaya y en otros puntos, ostentan escudo de azur, según Gracia Dei, con un cisne blanco sobre ondas de azur y plata.


Juan Francisco de Hita, por último, manifiesta que un caballero llamado Hernán Martínez de Aldana, que fue Capitán en tiempos del Rey Don Juan II de Castilla, traía por concesión especial de este Monarca un escudo de oro con dos flores de lis de azur.


En el expediente del Guardia Marina José Aldana y Ortega, natural de Sanlúcar de Barrameda, año 1774, consta el siguiente escudo: Escudo partido: 1º, en campo de gules, cinco flores de lis de oro, puestas en sotuer, y 2º, una torre, acompañada de una bandera en el homenaje.


Otros Aldana, según Agustín de Loaysa, traen: En campo de gules, una banda de oro, acompañada de dos flores de lis de plata.


Otros: En campo de oro, dos lobos andantes, de sable, uno sobre otro. Bordura de gules, con una cadena de oro de ocho eslabones.


Otros: En campo de gules, un cabrío, de plata, acompañado de tres lises de oro.