Fabra

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Linaje muy antiguo, originario de Aragón. Tuvo su primitivo solar junto a Sobrarbe. Según otros autores el linaje es catalán y muy antiguo.

Pasó a Valencia en tiempos de su conquista y dejó allí ilustre rama, cuyos caballeros se distinguieron en el servicio de los Reyes de Aragón. Guillermo de Fabra, que ya había ayudado a Don Jaime I en las guerras de Valencia, sirvió a su hijo el Rey Don Pedro la expedición contra los rebeldes de Tous y Carlet, en la que figuró como Lugarteniente de ese último Monarca.

Esperaba -añade Febrer- que el Rey le premiase dándole los lugares de Antella y Tosolet, pero no confirma si al fin recibió estos heredamientos los donó.

Tuvo Guillermo de Fabra un hijo que fue apadrinado por el Monarca aragonés Don Pedro y bautizado por su tío carnal Fray Miguel de Fabra, célebre religioso de la Orden de Predicadores, que se halló en la conquista de Mallorca como confesor y capellán del Rey Don Jaime I de Aragón, acompañándole después en la conquista de Valencia.

Este célebre dominico Fray Miguel de Fabra, compañero de Santo Domingo y honrado con el título de Bienaventurado, fue enviado primero a fundar a París, juntamente con el beato Bertrán de Garriga, Mateo de Francia y Lorenzo de Inglaterra. Destinado después a España, pasó casi toda su vida en el reino de Aragón, donde fue muy estimado por Don Jaime I el Conquistador, que le hizo su confesor y capellán, como queda dicho, cuando emprendió la conquista de Mallorca, en la que prestó grandes servicios al Soberano.

Utilizando las generosidades de Don Jaime, pudo fundar el Convento de Predicadores de Palma, que llegó a ser uno de los mejores que hubo en España, y en el cual vivió algún tiempo gobernándolo como Prior, hasta que, al emprender dicho Rey la conquista de Valencia, tuvo nuevamente que acompañarle, fundando en aquella capital el grandioso Real Convento de Predicadores, del que también fue Prior hasta su muerte. Su influencia en la Corte aragonesa era muy grande, y también en la romana, y dejó fama de santidad, hasta el punto de que, aun cuando no se le beatificó solemnemente, gozó de culto público inmemorial, erigiéndosele altares y estando en vías de ser confirmado dicho culto por la Santa Sede, como comprendido en los casos exceptuados por Urbano VIII.

Las reliquias de Fray Miguel de Fabra fueron primitivamente depositadas en la capilla de San Pedro Mártir por el dominico Obispo de Valencia Andrés de Albalat, quien le construyó una tumba suntuosa, con el epitafio que, vertido al castellano por Diago, decía así: "En esta tumba están guardados los huesos del reverendo padre y varón de maravillosa santidad Fray Miguel de Fabra, de nación español, fundador de este convento y del de Mallorca, el cual, tomando el hábito en Tolosa de mano de Santo Domingo, fue el primero que leyó en su Orden Teología".

Esos restos fueron trasladados a fures del siglo XVI al sepulcro de los santos del mismo convento, y poco después a una tumba alta en la sacristía mayor, hasta que, construído un bellísimo camarín que se destinó a relicario, se colocaron en él en lugar preferente.

Destruído el grandioso convento en la revolución, y profanada su iglesia, se depositaron las reliquias de Fray Miguel de Fabra en la cripta de la capilla de Reyes del mismo monasterio, hoy sagrario de la parroquia castrense, donde permanecen sin culto con los demás huesos santos del antiguo relicario.

En Aragón tuvo casas solares en Alcorisa, sus dueños Domingo Fabra y Ramón Fabra, y en Alcañiz (ambas en Teruel), su dueño Joan Fabra, documentadas en la Fogueración aragonesa de 1495.

Los Fabra valencianos pasaron a Murcia y fueron pobladores de esta ciudad, dejando en ella hidalga sucesión que modificó el apellido Fabra en Faura. También se extendió el linaje por Cataluña.

En Cataluña radicaron sus casas solares en Villafranca del Panadés (Barcelona), su dueño Joan Fabra; en Seo de Urgel (Lérida), su dueño Francesch Fabra, y en Xerta (Tarragona), sus dueños Joan Fabra, Pere Fabra y Mosén Gabriel Fabra, documentadas en la Fogueración catalana de 1553, y en Castelló de Ampurias (Gerona) y en las ciudades de Barcelona y Gerona, citadas en el siglo XVI. Otra casa radicó en Perpignán (Francia).

En Castilla tuvo casa solar en la ciudad de Valladolid, documentada en el siglo XVI.

Tomás Fabra fue de la Orden de Montesa desde 1330.

Apparici Fabra fue vecino de Morella (Castellón) en 1396. Bernat Fraba fue vecino de Catí (Castellón) en 1396. Martí Fabra fue vecino de Vallibona (Castellón) en 1396. Guillem Fabra y Tomás Fabra fueron vecinos de Valencia en 1306-1316. Johan Fabra fue vecino de Alcira (Valencia) en 1399. Bernat Fabra fue vecino de Alcoy (Alicante) en 1263-1264. Obtuvo repartimiento en la ciudad de Guadix (Granada) por ser vecino o poblador de ella, en 1489 Juan Fabra.

En Bertomeu Fabra, caballero, electo para Justicia Civil de la ciudad de Valencia el 22 de diciembre del año 1338 para ejercer en el año 1339.

Mosén Joan Fabra, caballero de la Orden de Santiago, Baile General en el Reino de Valencia de la «Sexona enllá», otorga un ápoca para el pago de las «roceques» debidas a Juan de Rebolledo, alcaide del castillo de Alicante. Documentado el 23 de diciembre de 1484.

Mosén Gaspar Fabra, caballero, Camarlengo y Consejero de S.M. el rey don Fernando, Racional de la ciudad de Valencia en el año 1482.

Mosén Johan Fabra, comendador, figura en la tacha del brazo militar de la ciudad de Valencia del año 1512.

Juan Fabra, Burgués Honrado y Síndico de Perpiñán, asistió como Síndico del Brazo Real en las Cortes del Principado de Cataluña, en 1421 y 1429. Era hijo de Esteban Fabra, Burgués Honrado y Notario de Perpiñán, Síndico de Cortes por el Brazo Real de Perpiñán, y nieto paterno de Pedro Berenguer Fabra, Síndico de Cortes por el Brazo Real de Perpiñán, siendo habilitados en 1405 y 1368, respectivamente

Andrés Fabra y Batlle, Síndico de Perpiñán (Francia), fue elevado a la dignidad de Burgués Honrado de Perpiñán matriculado el 16 de Junio de 1616. Fue habilitado por el Brazo Real en las Cortes del Principado de Cataluña en 1626. Era hijo de Francisco Honorato Fabra y Alenyá, mercader de Perpiñán, y de Isabel Batlle y Hereter; nieto paterno de Onofre Fabra, mercader de Perpiñán, y de Angela Alenyá, y biznieto paterno de Juan Fabra, citado anteriormente, mercader de Perpiñán, y de Margarita.

Pedro Fabra, Burgués y Síndico de Vilafranca de Conflent (Francia), asistió como Síndico del Brazo Real en las Cortes del Principado de Cataluña, en 1421.

Simón Fabra, Burgués Honrado y Síndico de Perpiñán, asistió como Síndico del Brazo Real en las Cortes del Principado de Cataluña, en 1528. Era nieto de Juan Fabra, Burgués Honrado y Síndico de Perpiñán, anteriormente citado.

Bartolomé Fabra, vecino de Cerdeña, fue habilitado por el Brazo Real en las Cortes del Principado de Cataluña, en 1640.

Pasaron a Brasil, Estados Unidos, Filipinas, México, Perú y Uruguay.

Francisco Pascual Fabra y Lluis, natural de Benicarló (Castellón), probó su limpieza de sangre para ingresar como religioso en la Orden de Montesa en 1731. Era hijo de Jaime Fabra y de María Lluis y nieto paterno de Cipriano Fabra y de Josefa Covarsi.

Probaron su limpieza de sangre para ejercer cargos ante el Santo Oficio de la Inquisición de Valencia: Josefa María Fabra Lluis Covarsi y Barrachest, natural de Benicarló, para casamiento con el Doctor José Joaquín Polo, Abogado y Familiar de Vistabella, en 1747; Juan Bautista Fabra Amargós Ferrer y Ramón, natural de Cherta (Tarragona), para Familiar, en 1787, y su mujer Josefa Burjalés y Sales, natural de Cherta; Fray Miguel Fabra Lluis Covarsi y Barrachest, natural de Benicarló, religioso de la Orden de Santo Domingo, Confesor, Predicador y Lector de Teología, para Calificador, en 1763, y Paula Fabra Blasco Mallet y Tortajada, natural de Valencia, viuda de Melchor Ibáñez, Notario, para casamiento con Andrés Puig, Procurador del Fisco de la Inquisición de Valencia, en 1663.

Camilo Fabra Fontanills Illa y Casades, nacido en Barcelona el 9 de Febrero de 1833, Diputado a Cortes por Barcelona, su Alcalde Presidente, Senador Vitalicio por la misma provincia y Gran Cruz de Isabel la Católica, Oficial de la Legión de Honor, que obtuvo por Real despacho de S.M. la Reina Regente de 3 de Junio de 1889 el título de Marqués de Alella por su relevante actuación política y altos merecimientos sociales contraídos en su ciudad condal.


Armas


El caballero Guillermo de Fabra, que había ayudado a don Jaime I en la conquista de Valencia, y que luego fue lugarteniente de su hijo el rey don Pedro, usó estas armas, según testimonio de Febrer: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de azur, un creciente, de plata, ranversado, y 2º y 3º, de gules, una estrella, de oro. 

Estas mismas armas son las usadas por los Fabra de Valencia, algunos de Cataluña y los de Sobrarbe y otras poblaciones de Aragón.


Los Fabra de varias poblaciones del Sobrarbe, registran a sus miembros desde el siglo XIII : Escudo cuartelado: 1º y 4º, de azur, una luna, de plata, y 2º y 3º, de gules, una estrella, de oro.  


Los Fabra de Perpiñan y los del Rosselló, ostentan: En campo de azur, una faja de oro, acompañada de cuatro estrellas de plata, dos arriba y dos abajo.  


Las primitivas del linaje en Aragón, o sea las del solar junto a Sobrarbe, se organizaban así: Escudo cortinado: 1º y 2º, en campo de plata, dos leones rampantes de gules afrontados, y 3º, en campo de azur, una torre de oro aclarada de gules, con dos homenajes almenados.


Otros Fabra, traen: En campo de azur, un castillo, de dos torres y entre ellas un león, rampante, de oro.


Los Marqueses de Alella traen: En campo de gules, medio vuelo, de plata.


Los originarios de Aragón, radicados en Valencia, Murcia y Cataluña, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, un águila exployada, de sable.


Otros, según Gregorio García Ciprés, traen: En campo de azur, una luna de plata.