Galindo

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Apellido patronímico, derivado del nombre de Gar Win, sin que, como sucede en esta clase de apellidos, tengan relación alguna entre sí las diversas familias que lo ostentan. Como testimonio de que Galindo era nombre propio en la época en que se extinguió el imperio godo de España, encontramos el siguiente: En el año 716, figura como elector de Garci-Ximénez, Señor de Amescua y de Abarzuza, pretendiente al trono de Navarra, Galindo Obequiz.

Unos de sus mas antiguos solares son los que radicaron en Aragón y en la villa de Écija, provincia de Sevilla. En esta última villa todos los Galindo fueron tenidos por buenos hijosdalgo, desempeñando importantes cargos y gozando de grandes preeminencias y honoríficas distinciones.

La genealogía de este apellido es, según algunos tratadistas, como sigue: Adeca, Duque de Cantabria, fue padre de Eudón, Duque de Aquitania; Eudón fue padre de Aznar Nitarra, primer Conde de Aragón. Uno de los nobles godos que perecieron en la memorable batalla de Guadalete fue, el primeramente citado, Adeca, Duque de Cantabria. Su hijo Eudón, ya citado, pasó los Pirineos y casó con una señora principal, heredera del Ducado de Aquitania, de quien tuvo, entre otros hijo, a Aznar. Pero habiéndose apoderado de aquellas tierras Carlos Martel, rey de Francia, Aznar vino a España, estableciéndose en la región de Cantabria, en la misma casa y solar de su ilustre abuelo Adeca. Casó conforme a su calidad y tuvo dos hijos, uno llamado Eudón y otro, Aznar. El primero se hizo Señor de Vizcaya y el segundo fue Conde de Aragón. Este titulo se lo otorgó el rey García Iñiguez, por haber reconquistado valerosamente a los moros la ciudad de Jaca, la cual fue elegida como capital de su condado. Este Aznar fue padre de Galindo que, a su vez, fundó ilustre solar en la villa de Tresjuncos, en Aragón, en tanto que una rama de su descendencia iba a establecerse a la ciudad de Écija, tal y como ha quedado referido con anterioridad.

Pere Galindo fue de los primeros repobladores de Moncada (Valencia) en 1240-1246. Sanxo Galindo fue vecino de Gandía (Valencia) en 1373. Simón Galindo fue vecino de Onda (Castellón) en 1379. Bertomeu Galindo, Domingo Galindo, Domingo Galindo, Domingo Galindo, Jacme Galindo, Johan Galindo y Pere Galindo fueron vecinos de Cinctorres (Castellón) en 1396. Domingo de Galindo, de Cinctorres, fue vecino de Morella (Castellón) en 1396. Jacme Galindo, Johan Galindo, Marco Galindo, Marco Galindo y Pedro Galindo fueron vecinos de Alcira (Valencia) en 1399. Ramón Galindo fue vecino cristiano de Játiva (Valencia) en 1421. Domingo Galindo y Pere Galindo fueron vecinos de Elche (Alicante) en 1380-1400. Vicent R. Galindo fue vecino de Segorbe (Castellón) en 1421.

En Aragón tuvo casas solares en Alcañiz, su dueño Martín Galindo; en Muniesa, sus dueños Johan Galindo y Miguel Galindo; en Camarillas, sus dueños Vicent Galindo y Anthona Galindo, viuda; en Argente, su dueño Martín Galindo; en Parras de Martín, su dueño Matheu Galindo; en Villarluengo, sus dueños Johan Galindo, Martín Galindo, Ximeno Galindo y Anthon Galindo, clérigo; en Portalrubio, su dueño Pascual Galindo; en Pancrudo, sus dueños Jayme Galindo, Johan Galindo y Pascual Galindo; en Cutanda, su dueño Johan Galindo; en Lechago (todo en Teruel), su dueño Domingo Galindo; en Zaragoza, sus dueños Domingo Galindo, Miguel Galindo, Pedro Galindo y Pedro Galindo; en Paniza, sus dueños Anthon Galindo y Johan Galindo; en Abanto, sus dueños Miguel Galindo y Anthon Galindo; en Nuévalos, sus dueños Anthon Galindo y Anthon Galindo; en Atea, su dueño Polo Galindo; en Tobed, sus dueños Domingo Galindo y Martín Galindo; en Lituénigo, su dueño Johan Galindo; en Litago, sus dueños Domingo Galindo y Miguel Galindo; en Alcalá de Moncayo, su dueño Pero Galindo; en Añón, sus dueños Johan Galindo, Pascual Galindo y Pero Galindo; en Bujaraloz, su dueño Johan Galindo; en Talámantes, sus dueños Johan Galindo y Pero Galindo, Jurado; en Ruesta, su dueño Johan Galindo; en Salvatierra de Escá (todo en Zaragoza), sus dueños Antón Galindo, García Galindo, Monserrat Galindo y Anthona Galindo, viuda; en Borrés, su dueño Pero Galindo; en Huesca, sus dueños Gil Galindo y Johan Galindo Condio; en Rafals, sus dueños Jayme Galindo y Pere Galindo; en Bélver, sus dueños Bertholome Galindo, Johan Galindo y Miquel Galindo; en Viriols, su dueño Gaspar Galindo, y en Barbastro (todo en Huesca), su dueño Março Galindo, documentadas en la Fogueración aragonesa de 1495.

En Navarra tuvo casas solares en la villa de Larraga, de la Merindad de Olite, sus dueños Semeno Martín Galindo y Pero, hijo de Martín Galindo, y en la villa de Falces, de la Merindad de Olite, su dueño Johan Galindo, documentadas en la Fogueración navarra de 1329, y en Daroca (Zaragoza), su dueño M. Galindo, citada en 1230.

En Cataluña tuvo casas solares en Tortosa (Tarragona), su dueña la viuda de Alfonso Galindo, y en Alcanyiesset (sic), su dueño Pere Galindo, documentadas en la Fogueración catalana de 1553.

Pasaron a Bolivia, Colombia, Cuba, Chile, Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, Honduras, México, Perú, Puerto Rico y El Salvador.

Probaron su limpieza de sangre para ingresar como religiosos en la Orden de Santiago: Gonzalo Galindo, vecino de Sahagún (León), en 1557, y Aparicio Galindo, natural de Horche (Guadalajara), en 1579. Era hijo de Pedro Penilla y Vallehermoso y de María Galindo y Román; nieto paterno de Juan Penilla y de Catalina Vallehermoso y nieto materno de Aparicio Galindo y de María Román.

Probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Granada: Antonio y Francisco Galindo, vecinos de Córdoba, en 1696; Lorenzo David Galindo, vecino de Moguer (Huelva), en 1774; Pedro y Mauricio Galindo, vecinos de San Juan del Puerto (Huelva), en 1768; Pedro Galindo de Abreu, vecino de Sevilla, en 1608; Juan Galindo Aguilar y Vega y consortes, vecinos de Marchena (Sevilla), en 1733; José Galindo de Bargas, vecino de Córdoba, en 1770; Pedro Galindo Puerto, vecino de Santa María del Campo (Burgos), en 1617, e Ignacio Galindo y Valcárcel, vecino de San Juan del Puerto, en 1683.

Probaron su limpieza de sangre para ejercer cargos del Santo Oficio de la Inquisición: Alonso Galindo, vecino de Magán (Toledo), en Toledo, en 1561; Fray Juan Galindo, dominico, en Toledo, en 1598; Antonio Galindo Mirasol, natural de Málaga, para Secretario honorario, en la Corte, en 1813; Antonio Galindo Mirasol, natural de Málaga, para Secretario honorario, en la Corte, en 1819; Alonso Galindo de Saavedra, natural y cura de Santiago de Miraflores de Saña (Perú), para Comisario, en Toledo, en 1681; Leonardo Galindo Sidro, natural de Valencia, para Ministro Oficial, en Valencia, en 1816; Antonia Galindo García, natural de Zaragoza, y su marido Joaquín Ubau Vigaray, natural de Zaragoza, para Ministro Oficial, en Zaragoza, en 1778; José Angel Galindo Cantarella Cerisuelo y Martí, natural de Villarreal, para Familiar, en Valencia, en 1798, y su mujer Teresa Ripollés y Aysa, natural de Villarreal; y Fray Pedro Pascual Galindo Cantavella Cerisuelo y Martí, natural de Villarreal, presbítero mercenario calzado, para Calificador, en Valencia, en 1798.

Obtuvieron privilegio de hidalguía: Juan Ignacio Galindo, vecino de Alfambra (Teruel), en 1752, y Pedro Galindo y su mujer Bernarda Sánchez, vecinos de Ocaña (Toledo), en 1717.

Bartolomé Galindo, de Bujaraloz (Zaragoza), fue Cofrade de San Pedro Mártir de Ministros de la Inquisición en el Reino de Aragón antes de 1616, y su mujer María Albacar.

Manuel Galindo obtuvo diligencias para título de Noble de Aragón en 1816.

Juan Galindo, de Castejón del Puente (Huesca), fue Ministro del Santo Oficio y Cofrade de San Pedro Mártir de Verona hacia 1616 a 1635, y su mujer María Yuste.

Ganaron proceso de infanzonía ante la Real Audiencia de Aragón: José Galindo, vecino de Alfambra (Teruel), en 1806; Manuel Galindo, vecino de Teruel, en 1817; Miguel Galindo y Trasobares, vecino de Arándiga, en 1774, y Bernardo Galindo Bernardo Galindo y Pedro Galindo, padre e hijos, vecinos de Arándiga y Nigüella (ambas en Zaragoza), en 1800.


Armas


Las primitivas del linaje de la casa de Écija, son: En campo de sinople, tres bandas, de oro, cargadas cada una de una cotiza, de gules.

Así las traen los Condes de Casa-Galindo.


Los de Jaca, traen: Escudo partido: 1º, de plata, cuatro fajas, de azur, y 2º, de oro, un castillo, de gules.


La casa de Teruel y sus ramas de Arandiga y Alfambra, traen: En campo de sinople, tres galgos, de plata, bien ordenados.


Los de las Encartaciones de Vizcaya, traen: En campo de gules, dos perros, de plata, puestos en palo.


Otros de Jaca y varias poblaciones aragonesas, documentados desde el siglo IX, traen: En campo de sinople, tres gallos, de oro, en roque.


Otros, de las Encartaciones de Vizcaya: En campo de oro, cinco bandas de azur. Bordura de azur con el cordón de San Francisco, de oro.


Otros traen: En campo de sinople, tres bandas, de oro, cargada cada una, de una cotiza, de gules; bordura de azur, con el cordón de San Francisco, de oro.


Otros traen: En campo de gules, un puente, de oro, de cinco ojos.


Los de Castilla, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, cinco bandas, de azur. Bordura de azur, con una cadena, de plata.


Otros traen: En campo de sinople, una torre, de plata, y un galgo, de oro, al pie de la misma.


Los de Cuenca, traen: En campo de oro, tres bandas, de azur.


Originario de Malaga: En campo de oro, un castillo, de gules, sobre terrasa de sinople.


Los de Aragón, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de sinople, tres bandas, de gules, perfiladas de oro.


Otros, según Pedro Jerónimo de Aponte, usan: En campo de sinople, tres galgos de oro.


Otros Galindo, derivados de la casa de Ecija, usaron las armas primitivas, acrecentadas solamente de la bordura cosida de azur, con el cordón de San Francisco, de plata: En campo de sinople, tres bandas, de oro, cargada cada una, de una cotiza, de gules; bordura de azur, con el cordón de San Francisco, de plata.


Algunos Galindo, de Aragón, trajeron: En campo de oro, tres palos de gules, y la bordura de azur, con el cordón de San Francisco, de plata.


Otros, según Lázaro del Valle y de la Puerta, traen:  En campo de oro, tres palos de gules, y bordura de azur.


Los de Aragón, según Pedro Vitales, usan: En campo de sinople, una torre de plata.


Otros, también en Aragón, según Miguel de Salazar, traen: En campo de sinople, tres galgos de plata, puestos en roque.


La línea de Chile, originaria de la casa de Madrid, trajo: Escudo partido: 1º, en campo de gules, trece estrellas de oro, puestas en tres palos y una en punta, y 2º, en campo de oro, con un puente de piedra de dos ojos, sumado de un castillo de gules.


Los de las Encartaciones de Vizcaya, según Martín de Coscojales y Juan Carlos de Guerra, traen: En campo de azur, cuatro bandas de gules fileteadas de oro. Bordura con un cordón de San Francisco brochante de oro en torno del escudo.

Las armas primitivas fueron acrecentadas en virtud de Real cédula que en 1530 expidió el Emperador Don Carlos V, el mismo día de su coronación, y para solemnizarla, en favor de su Maestre de Campo y Secretario Juan Muñoz Galindo, natural de Ecija y tronco de la rama de la ciudad de Trujillo, en el Perú, que le había acompañado en las guerras de Flandes, Bretaña e Italia y en sus coronaciones de Bolonia y Aquisgrán, y quedaron organizadas en esta forma: Escudo partido: 1º, en campo de sinople, tres bandas de oro, cargada cada una de una cotiza de gules, y 2º, en campo de oro, una banda de sable, acompañada en lo alto de un águila imperial (exployada), o sea, de dos cabezas, coronada una de éstas con la corona real, y la otra con la corona imperial, y en lo bajo, de cinco panelas de gules puestas en sotuer.

Así las usó la rama de la ciudad de Trujillo en el Perú.

La rama a la que perteneció Francisco Galindo Quiñones y Barrientos, Oidor, Decano de Guadalajara (México) en 1759, y Caballero de Santiago, acrecentó también las armas primitivas, organizándolas así: En campo de gules, tres bandas de oro, cargada cada una de una cotiza de sinople (de azur, dice algún autor, equivocado, a nuestro juicio) y bordura cosida de azur, con el cordón de San Francisco, de plata; partido y jaquelado de oro y de veros de azur y plata, y bordura de gules.

Los de las Encartaciones y los de Ecija, según Martín de Coscojales, traen: Escudo partido: 1º, en campo de gules, dos perros de plata, puestos un sobre otro, y 2º, cinco flores de lis de oro, puestas en sotuer.

Otros, según Francisco Zazo y Rosillo, traen: En campo de plata, un león con cuatro bocas de sierpe de plata con sus lenguas de gules en las cuatro esquinas del escudo.

Otros, según Jorge de Montemayor, usan: En campo de gules, cinco flores de lis con perfiles uno de oro y otro de sable.