Olcina, Olzina, Solzina

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De estas tres maneras encontramos escrito este noble apellido catalán con casa solar en la ciudad de Barcelona. Pasó a Aragón y Valencia.

Mossèn Jaime Febrer cita a Bernardo Olcina, quien, una vez conquistada por el Rey de Aragón la villa de Saladilla, del partido judicial de San Mateo, en la provincia de Castellón de la Plana, quedó en ella para poblarla. Añade Febrer que dicho Bernardo combatió contra los moros de la ciudad catalana de Cervera (Lleida) y de la villa de Chert (Castellón), y que dio muestras de su esfuerzo en Traigera, el Carrascal, Calig, Rosell y Alcalá de Chisbert, siendo capitán de gran experiencia entre los Caballeros Hospitalarios.

Juan de Olcina se halló en la jura del Príncipe aragonés don Miguel, con otros caballeros infanzones de Aragón.

Huesca registra sus miembros desde 1626 y posteriormente dimanarían a otras poblaciones aragonesas.

De la casa de Barcelona fue Andrés Olcina (apellidado también Solzina) Caballero del Real Consejo de Barcelona, que casó con doña Isabel Oliva, y fueron padres de Isabel Olcina Oliva, que contrajo matrimonio con Felipe de Ferreres, también del Real Consejo de Barcelona (hermano de Francisco y Jerónimo, Caballeros de la Orden de San Juan, e hijos los tres de Felipe de Ferreres, Embajador de Fernando “el Católico” en Venecia). Nació de dicho enlace Francisco de Ferreres Olcina, Caballero del Hábito de San Juan, en el Gran Priorato de Cataluña, ingresado en 1535.

A la misma familia perteneció José de Olcina Riusech, esposo de doña Isabel de Riusech, de la que tuvo a Eulalia Olcina Riusech, que casó con Pedro de Potau Oller (hijo de José de Potau, del Consejo de Su Majestad y Asesor de la Bailia General de Cataluña, y de doña María Oller), naciendo de esa unión María Luisa de Potau Olcina, bautizada en la Catedral de Barcelona en 26 de agosto de 1679 y Señora del Hábito de San Juan, en el Gran Priorato de Cataluña desde 1686.


Armas


Los Olcina de Valencia, traen: En campo de gules, con una carrasca o encina al natural, frutada de oro.


Otros Olcina de Valencia, traen: En campo de gules, una encina arrancada de oro.


Los Olzina de Barcelona, traen: En campo de oro, con una encina de sinople arrancada y acostada de dos cardos silvestres tallados en tres espigas del mismo color.


Algunos usaron estas armas: En campo de oro, con una encina de sinople arrancada y a la diestra del tronco de la encina una estrella de gules. 


Los Olcina de Aragón, traen: En campo de oro, una encina de sinople. 

Otros traen: En campo de oro, dos lobos, de sable, andantes y lampasados de gules; en los ángulos altos del escudo, un arpón, acerado, de azur.