Aranda

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De Aranda de Duero (Burgos).

El Licenciado Frías de Albornoz y otros tratadistas dicen que el linaje Aranda procede del solar de Arandia, en Navarra, y que por la pronunciación castellana se le llamó Aranda.

Francisco Lozano afirma que el primitivo solar de los Aranda estuvo sito en Medina de Pomar, provincia de Burgos, y que de allí pasaron a Aranda de Duero, localidad de la misma provincia, en la que habían sido heredados, fundando entonces en ella nueva casa y tomando su nombre por apellido.

Otros autores añaden que los Aranda de la provincia de Burgos pasaron a Vizcaya y Navarra, y que allí, por el idioma, se apellidaron Arandia.

Argote de Molina estima también que los antiguos señores de este linaje fueron heredados en Aranda de Duero y que tomaron el nombre de esta localidad por apellido. Antonio de Sotomayor, Rey de Armas de don Felipe II, certificó este linaje, afirmando que procedía de un Infanzón de la estirpe de Illán, llamado Vicente de Illán, que casó en Aranda de Duero con una señora de la familia de Guzmán, de la que tuvo por hijo a Álvaro Castillo de Carriel, en tiempos del Rey Don Fernando III el Santo. Añade que a este Álvaro lo llamaron de Aranda, por haber nacido en Aranda de Duero y que sus descendientes continuaron usando el nombre de la localidad por apellido.

Otros cronistas, acercándose más a lo que se estima por verdadero origen y procedencia del apellido Aranda, dicen que hallándose cercada por los cristianos Aranda de Duero, en poder de los moros, llegó al Real un caballero llamado Romero de León, de los Señores y casa de Valduerna, y viendo que la población se defendía en su puente, atacó a éste con los suyos, logrando arrebatárselo a los sarracenos y apoderarse a continuación de Aranda, cuyo nombre tomaron por apellido sus sucesores, incluyendo en sus armas el puente aludido.

De esta versión es únicamente aprovechable el punto relativo a que el apellido Aranda viene del linaje de Romero, pues así lo corroboran otras autorizadas opiniones y concretos testimonios, a más del hecho de apellidarse Romero el caballero progenitor del apellido que nos ocupa.

Luis Alfonso de Aranda, uno de los escritores que más fundamentalmente trataron de la casa de su apellido (de su original sacó una copia en el año de 1631, el granadino Blas de Salazar, autor conocido por sus obras genealógicas), dice que el apellido Aranda procede de dos hermanos y caballeros llamados Romero y Nuño, de la casa de Romero, que vivían en dos lugares distintos, sitos en tierra de Aranda de Duero, y que por circunstancias especiales pasaron a avecindarse a la citada población, en la que desempeñaron los cargos honoríficos. De la línea del caballero Romero procedió Pedro García Romero de la Puente, llamado con este último apellido, según el Licenciado Sancho de Aranda, por haber construido a su costa uno de los arcos del puente de Aranda de Duero, por lo que tomó también él y sus sucesores el apellido Aranda.

Este dato de la construcción del arco del puente lo recoge y corrobora Andrés de Morales en su "Historia y linajes de Córdoba", pero añade que se interrumpió la obra por muerte del mencionado Pedro García Romero de la Puente, y que fueron sus sucesores los que adoptaron el apellido Aranda, poniendo en sus armas una torre y el aludido puente, y bajo éste, como también manifiestan varios autores, una mata verde de romero, por alusión al origen del apellido.

Luis Alfonso de Aranda no admite por completo el detalle relativo a la construcción del arco del puente, concretándose a manifestar que la noble casa de Aranda es filiada y producida de la de Romero en la forma que ya se ha indicado.

La opinión, pues, más extendida y tenida por cierta, es que los Aranda proceden de la localidad de Aranda de Duero, cuyo nombre tomaron por apellido, y también sus armas.

De la casa solariega en Aranda de Duero, de la provincia de Burgos, pasaron a Burgos en 1667, Durango (Vizcaya), y Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), con rama en Bilbao, en 1673; en Villanueva de San Mancio (Valladolid); en el Principado de Asturias, con ramas establecidas en Oviedo, León, Alcalá de Henares y Madrid en 1697; en Cataluña, Valladolid (con línea en Sevilla), Toledo, Ciudad Real, La Habana (Cuba) siglo XVII, Teruel en 1346, ciudad de Úbeda (Jaén) siglo XIV (con líneas en Alcalá la Real en 1364, Baena, Antequera, Vélez-Málaga y Villarrica-Chile en 1559), ciudad de Valencia en 1650, Moneva (Zaragoza) en 1642, Jaén y Galicia. Luego estuvieron radicados en Montalbán (Córdoba), Dalias, (Granada), Vera, Jerez de la Frontera y Badajoz.

Probaron su nobleza para ingresar en la Orden de Santiago: Antonio de Aranda Alarcón Gómez Roldán y Castroverde, natural de Baena, en 1648; Pedro de Aranda Orozco, natural de Alcalá la Real, en 1545; Diego de Aranda Quintanilla y Gutiérrez de Arévalo, natural de Alcalá de Henares, Capitán de Infantería de una de las cuatro compañías del Reino de Navarra, en 1697; Francisco de Aranda Quintanilla y Gutiérrez de Arévalo, natural de Alcalá de Henares, en 1697; Juan de Aranda y Sandelín, natural de Amberes, Maestre de Campo, en 1609; Juan de Aranda y Valenzuela, natural de Sevilla, en 1628; Juan de Aranda Zamora, natural de Sevilla, en 1628; Juan de Aranda, en 1621, y otro Juan de Aranda, en 1624.

Lucas Fernando de Aranda y Aranda, natural de Baena, fue Caballero de la Orden de Calatrava, en la que ingresó en 1683.

En la de Alcántara ingresaron: Bernardo de Aranda Eslava Medrano y Hurtado de Mendoza, natural de Castillo de Locubín, Capitán y Alcaide del castillo de Baena, en 1668; José de Aranda Eslava Padilla Aranda Valenzuela y Saavedra Figueroa, natural de Baena, en 1647; Cristóbal de Aranda Hurtado de Amézaga Desa y Unzaga, natural de Anuncibay, valle de Orozco (Vizcaya), Exempto de Reales Guardias de Corps y electo Comendador de Adelfa, en 1736; Joaquín de Aranda Hurtado de Amézaga Desa y Unzaga, natural de Anuncibay, Coronel del Regimiento de Dragones de Lusitania y electo Comendador de la Encomienda de Heljas, en 1737, y Francisco de Aranda Rojano Hurtado de Amézaga y García Villa de Moros, natural de Sabadell (Barcelona), Capitán del Regimiento de Dragones de Lusitania, en 1744.

En la Orden de Carlos III: Francisco Manuel de Aranda, natural de Baena, Coronel del Regimiento de Dragones de Almansa, en 1777, y Antonio de Aranda y Bazán, natural de Madrid, Caballerizo de Campo de S.M., en 1795.

Y en la de San Juan de Jerusalén: Domingo Aranda la Hoz, natural de Estercuel, Presbítero y Prior de Nuestra Señora del Temple, de Zaragoza, en 1664.

En la Real Compañía de Guardias Marinas ingresaron: Jacobo de Aranda y Bosibier, natural de Abenes (Génova), hijo de Jacobo de Aranda, Capitán de Caballería del Regimiento de Pozoblanco, en 1728, y Antonio y Gaspar de Aranda y Morales, naturales de Jerez de la Frontera, en 1862 y 1864, respectivamente.

Probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Granada: Alonso de Aranda, natural de Castuera (Badajoz), en 1570; Alonso de Aranda, natural de La Mancha, en 1600; Alonso y Bartolomé de Aranda, natural de Mancha Real (Jaén), en 1714; Bartolomé de Aranda, natural de Jaén, en 1562; Beatriz de Aranda, natural de Sevilla, en 1558; Diego de Aranda, natural de Baeza (Jaén), en 1513; Diego de Aranda, natural de La Hinojosa, en 1575; Diego de Aranda, natural de Jaén, en 1525; Diego de Aranda, natural de Porcuna (Jaén), en 1571; Felipe de Aranda, natural de Dalias (Almería), en 1806; Fernando o Hernando de Aranda, natural de La Hinojosa, en 1584; Fernando de Aranda, vecino de Zalamea, en 1697; Francisco de Aranda, natural de La Hinojosa, y consortes, en 1591; Francisco y Diego de Aranda, vecinos de Ecija (Sevilla), en 1688; Hernando de Aranda, natural de La Hinojosa, en 1558; Hernando de Aranda, natural de Jaén, en 1567; Juan de Aranda, natural de Antequera (Málaga), en 1527; Juan y Alonso de Aranda, naturales de Castuera, en 1591; Juan y Alonso de Aranda, naturales de Zafra (Badajoz), en 1572; Leonardo de Aranda, natural de Alcalá la Real (Jaén) y consortes, en 1554; Martín Aranda, natural de Bujalance (Córdoba), en 1512; Martín Alonso Aranda, natural de La Hinojosa, en 1561; Sebastián de Aranda, en 1528; Antonio y Diego Aranda Barahona, naturales de Antequera, en 1572; Juan de Aranda Barahona, natural de Granada, en 1625; Juan de Aranda Cid de Villanueva, natural de La Hinojosa, en 1644; Juan de Aranda Delgado, natural de La Hinojosa, en 1575; Alonso y Diego Aranda Garavito, naturales de Constantina (Sevilla), en 1675; Alonso y Francisco de Aranda de Herrera, naturales de Priego, en 1565; Diego de Aranda y Mendoza, natural de Los Ayllones, en 1688; Diego Aranda de Montemayor, vecino de Baeza, en 1583; Melchor de Aranda de Montemayor, natural de Baeza, en 1584; Antonio Aranda y Pretel, natural de Úbeda (Jaén), en 1775; Juan de Aranda Roldán Paz y Lorite, natural de Cabra (Córdoba), en 1717, y Sebastián de Aranda Santiesteban, natural de Cambil (Jaén), en 1720.

Obtuvieron Sello Mayor de hidalguía en Bilbao: Domingo de Aranda y Gil, natural de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja) y residente en Bilbao, el 29 de Julio de 1741; Manuel José y Lorenzo Aranda y Gil de Tejada, hermanos, naturales de Santo Domingo de la Calzada, originarios del solar de Valdeosera (La Rioja) y residentes en Bilbao, el 14 de Septiembre de 1754.

Para ingresar en el Colegio Mayor de San Ildefonso y Menores de Alcalá, hicieron limpieza de sangre: Francisco de Aranda, en 1544; Francisco de Aranda, natural de Aranda de Duero, en 1589; Francisco Carlos de Aranda, natural de Madrid, en 1733; Juan de Aranda, natural de La Granja, en 1611; Luis de Aranda, en 1734; Pedro de Aranda, natural de Crivillén (Aragón), en 1727; Antonio de Aranda y Marzo, natural de Son del Puerto, en 1696; José de Aranda y Marzo, hijo de Gregorio, vecino de Añover de Tajo, en 1719, y Francisco Aranda Quintanilla Mendoza Rodríguez Valdivielso Casa de Sotomayor y Conchillos, natural de Alcalá de Henares, en 1667-1670.

Previa justificación de su limpieza de sangre ejercieron cargos del Santo Oficio de la Inquisición: Antonio Aranda y Alarcón, natural de Vélez-Málaga, en Sevilla, en 1607; Felipe Aranda Sotomayor y Figueroa, para Oficial, en Granada, en 1722; José Fernando Aranda Busto, natural de Guanajuato, Presbítero y Abogado de la Real Audiencia, para Comisario, en México, en 1768; Juan de Aranda Torquemada, natural de Fuenteovejuna (Córdoba), para Oficial, en Córdoba, en 1619, y su mujer Catalina Holguín de Porres, natural de Llerena (Badajoz); Luis de Aranda, natural de Córdoba, para Nuncio, en Córdoba, en 1555; Pedro de Aranda Jiménez, natural de Madrid, Canónigo de Alcalá, en Toledo, en 1643; Pedro Aranda y Salcedo, natural de Constantina (Sevilla), para Familiar, en Llerena, en 1721; Juan de Aranda Moscoso y Cuéllar, en Zacatecas, en 1572; Lorenzo de Aranda, para Familiar, y su mujer Antonia de Medina, naturales y vecinos del lugar del Pulgar, en 1787-1796; el Licenciado Juan de Aranda y Laso, presbítero, natural y vecino de Sonseca, para Notario, en 1623, y Francisco Bruno de Aranda Puerta y Guzmán, natural de la villa de la Rambla (Córdoba) y vecino de Madrid, en 1622.

Previa información genealógica pertenecieron a la Santa Inquisición de Córdoba: Andrés de Aranda y Arias, Regidor de Úbeda, natural de la misma ciudad, familiar en 1600; Bartolomé de Aranda y Beleña, natural de Fuenteovejuna, familiar en 1591; el licenciado Fernando de Aranda, presbítero, natural de Cabra, persona honesta, en 1626; Francisco de Aranda y Castro, Regidor de Rute, familiar en 1704; Juan de Aranda y Torquemada, hacendado en Fuenteovejuna, oficial, en 1619; Lucía de Aranda, esposa de Pedro Llano de Alvear, en 1631; Luis de Aranda y Berrio, natural de Úbeda, vecino de la misma y luego de Murcia, Nuncio del Santo Oficio de Murcia, en 1555; María de Aranda, segunda esposa de Alonso López Bravo, en 1640; Andrea de Aranda y Aguayo, esposa de Diego de Rojas y de los Ríos, en 1639; Andrés Aranda y Aybar, natural de Jabalquinto, familiar, en 1668; Fernando de Aranda y Medrano, Alférez Mayor de Alcalá la Real, natural de esta ciudad y vecino de Castillo de Locubín, familiar, en 1601; Gil de Aranda y Pozuelo, hidalgo ejecutoriado, natural de Hinojosa, notario, en 1600; Juan de Aranda y Salazar, natural de Castillo de Locubín, vecino de Torres Cabrera, familiar, en 1626; el licenciado Fernando de Aranda y Sicilia, en 1626; Juan Aranda y Torquemada, en 1619; Cristóbal de Aranda y Valenzuela, en 1628, y Diego de Aranda y Varona, natural de Baena, familiar, en 1626. Antonio José de Aranda, natural de Abanilla, era Maestrante de Ronda, en 1817; Juan José de Aranda y Álvarez de Sotomayor, Señor de la Montillana, Maestrante de Granada, en 1789; Manuel de Aranda y de Aranda, natural de Jaén, Conde de Humanes, Grande de España, Gentilhombre con cámara y servidumbre de S.M., Maestrante de Granada, en 1882; José María de Aranda y Mesía de la Cerda, Auditor de Marina honorario, Mayordomo de semana de S.M. la Reina Doña Isabel II, Maestrante de Granada, en 1851; José Mariano de Aranda y del Prado, natural de Jaén, Maestrante de Valencia, en 1805, y Fernando de Aranda y Salazar, natural de Jaén, Conde de Humanes, Grande de España, Señor de la Montillana y del Castillo y heredamiento de Jarafe, Prócer del Reino, Gentilhombre de Cámara con ejercicio y servidumbre de S.M. la Reina Doña Isabel 11, etc. Maestrante de Granada, en 1805.


Armas


Las primitivas del linaje, esto es, las que tomaron los sucesores del caballero Pedro García Romero, primeros que se apellidaron Aranda, eran: En campo de oro, un puente de piedra de tres arcos, bajo los que corre un río. Sobre el puente, una torre también de piedra, y a la orilla del río una mata de romero de sinople, en recuerdo del origen del apellido; bordura de plata, con ocho arandelas de lanza, de azur.

Estas armas constan en el puente de Anuncibay del valle de Orozco.


Francisco Lozano manifiesta que los Aranda del solar que radicó en Medina de Pomar (Burgos) traían el escudo primitivo, pero aumentado con dos leones de su color natural puestos sobre el puente y empinados a los muros de la torre. Añade que la bordura la pintaban de gules y sus ocho arandelas de oro.


Estas primitivas armas fueron después modificadas en la forma siguiente: En campo de gules, un puente de plata de tres arcos, bajo el que corre un río. Sobre el puente, una torre también de plata, sumada de una bandera de oro, y en la orilla del río una terrasa de sinople, y en ella una mata de romero del mismo color; bordura de oro, con ocho arandelas de lanza, de azur.

La bandera que aparece sobre la torre de ese escudo le fue concedida, por privilegio de Don Felipe II, al Capitán y Alcaide de la plaza de Orán, Diego de Aranda.

Y constan esas armas en el expediente de pruebas de nobleza del Caballero de Alcántara Joaquín de Aranda y Hurtado de Amézaga, natural de Anuncibay, del valle de Orozco (Vizcaya) y en algunas de las obras y certificaciones que citamos en la bibliografía de este linaje.


Hay autores que afirman que algunos Aranda traen ese escudo sin el río, poniendo bajo el arco central del puente la mata de romero de sinople y sustituyendo las ocho arandelas de la bordura por igual número de veneras de azur.


Otros, según Vicente de Cadenas: En campo de gules, el puente y la torre de plata, sumada ésta de una bandera de oro, y bordura de oro.


Otros traen: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un león rampante de gules, y 2º, en campo de gules, un puente de plata; sobre éste la torre del mismo metal sumada de la bandera de oro, y, al pie del río, la mata de romero de sinople; bordura general de oro con las ocho arandelas de lanza, de azur.

Estas armas constan también en el citado expediente de pruebas de nobleza del Caballero de Alcántara Joaquín de Aranda y Hurtado de Amézaga.


Los de Galicia, usan: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un león de gules, rampante, por concesión del Rey Don Enrique IV de Castilla, y 2º, en campo de gules, una torre sobre un puente, que bañan ondas de agua de azur y plata; bordura general de oro, con ocho arandelas de azur.


La casa de Durango, ostentaba: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un león de gules, rampante, por concesión del Rey Don Enrique IV de Castilla, y 2º, en campo de gules, un castillo sobre un puente, que bañan ondas de agua de azur y plata; bordura general de oro, con ocho arandelas de azur.


Los de León, descendientes de los Sarmiento por línea femenina, según Diego de Soto y Aguilar, traen: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un león rampante de oro, y 2º, en campo de gules, sobre ondas de mar de azur y plata, un puente de plata sumado de un castillo, también de plata; bordura de oro con ocho roeles de azur.


Los de Úbeda, según Alonso Fernández de Madrid, usaron: Escudo partido: 1º, de plata, con un león rampante, de púrpura; 2º, de gules, con una torre, de plata, con puente de hierro, puesta sobre un puente de tres arcos, y debajo del puente, sin agua, una rama de romero; bordura de oro, con ocho arandelas de lanza, de azur.


Otros Aranda, traen: En campo de plata, un león rampante de gules, que son las armas reales que concedió Don Enrique IV al Jurado Fernando de Aranda. Este mismo escudo usaron los Aranda de Aragón, Navarra y Andalucía.


Los Aranda de Cabra (Córdoba) traen: En campo de oro, una banda de gules.


Buegas dice que hubo también Aranda que ostentaron estas otras armas: En campo de oro, una banda de gules, cargada de tres flores de lis de azur y acompañada en lo alto, de un león rampante, de gules, y en lo bajo, de un castillo de azur.

En el puente de Anuncibay, de Orozco, que mandó construir Ignacio de Aranda y Novia de Salcedo, Marqués de Falces, en 1741, consta este otro escudo: Escudo partido: 1º, una torre con bandera en las almenas, puesta sobre un puente, y a su vera un romero, y 2º, cortado: primero, un león rampante, y segundo, una brazo armado con una bandera hacia abajo; bordura general con ocho arandelas.

Los originarios de Asturias, radicados en Oviedo, León y Madrid, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de gules, un guerrero de plata, con un estandarte en la diestra y una maza, de guerra, en la siniestra.

Miguel de Salazar, para la casa de Aranda de Duero (Burgos), las describe de esta forma: En gules, una torre de plata, cercada de un muro del mismo metal, aclarada de azur, sobre un puente de tres arcos, y debajo de él una mata de romero, de sinople, sobre ondas de agua de azur y plata. Bordura de oro, con ocho hierros de lanza, de azur.

Otros: Escudo mantelado: 1º, en azur, una estrella de oro; 2º, una cruz de gules, como la de Portugal; 3º o manteladura, en azur, un mundo con un rey de oro y un castillo de plata. Bordura general de gules, con ocho aspas de oro.

Otros Aranda establecidos en Limbourg (Países Bajos) usan: En campo de azur, una torre de tres cuerpos de plata, aclarado de gules. Bordura de oro, con ocho aspas de gules. Otros Aranda o Arandas radicados en Brujas (Flandes-Bélgica) usaron: Escudo cortado: 1º, a su vez partido: primero, en campo de azur, una estrella de ocho puntas de plata, y segundo, en oro, una cruz flordelisada de gules, y 2º, en campo de plata, un mundo de azur, alado de lo mismo, cintado de oro, y superado de una cruz de lo mismo.